La Tercera

La bandera de la reconciliación

«En España se acabó por elegir la tricolor que parecía integrar lo viejo y lo nuevo, pero que, en realidad, sólo representaba a los republicanos, legatarios sin auténtica base de un color morado que había sido el simbólico de los monárquicos más liberales, hasta el punto de que la monarquía derrocada lo había adoptado como único para el estandarte real desde tiempos de María Cristina, necesitada del apoyo de aquéllos»

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El 27 de diciembre de 1978 Juan Carlos I sancionaba ante las Cortes la Constitución Política de España que había sido ratificada por el pueblo español en referéndum el día 6 de ese mismo mes y año. Esta aprobación en consulta supuso la del artículo 4º.1 que definía el primero de nuestros símbolos nacionales: la bandera.

Por segunda vez en la Historia española se incluía la bandera nacional en un texto constitucional. La primera ocasión había tenido lugar en 1931. La II República había tenido tres opciones a la hora de elegir y componer su bandera. La primera de ellas había sido mantener la bicolor preexistente, variando los símbolos monárquicos. Actitud respetuosa, adoptada por la república predecesora a la que