Una raya en el agua

Bandera de conveniencia

El celestineo de Rufián retrata al sanchismo como algo más que una solución pragmática: una esperanza para su causa

Ignacio Camacho
Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

La estampa política más siniestra de esta semana fue sin duda la protagonizada por Gabriel Rufián y la portavoz de Bildu pidiendo, a dos horas de la investidura, un pacto de la izquierda… «por el bien de España». Lo hicieron sin atisbo de ironía, exentos de intención sarcástica, decididos a empujar con todo lo que estuviese en su mano a favor de la coalición más ventajosa para su causa. Nada retrata mejor la presidencia de Pedro Sánchez que esta demostración, tan cínica como clara, de lo que su continuidad supone para el golpismo catalán y el legado post-etarra. Rufián lo repetiría luego, convertido en sorprendente adalid de la gobernabilidad, desde la tribuna de la Cámara: para Junqueras, cuyo mensaje desde

Ignacio CamachoIgnacio CamachoArticulista de OpiniónIgnacio Camacho