La audacia de zapatero

CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS
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Zapatero ha desafiado a Juan Luis Cebrián, esto es, a «El País», la «Ser», la «Cuatro», «Público», «Cinco días»... y a los militantes de la política cultural de izquierdas. Reconozco su audacia. Felipe González terminó por entregarse a «El País» cuando éste desató una campaña contra José Barrionuevo; o cuando la emprendió contra Alfonso Guerra, que era el «otro»; o cuando consiguió la defenestración de José Borrell que había barrido en las primarias.

¿Por qué ha sido tan atrevido el presidente José Luis Rodríguez Zapatero? Un cierto sentido de la seguridad ¿no debería haberle llevado a ser más prudente en el caso de que no hubiera querido echarse en brazos del grupo mediático que controla a la izquierda precisamente en unos momentos tan dramáticos como estos de la crisis?

Zapatero sabe que el recurso a la fuerza, no la fortuna, es lo que ayuda a los audaces. En este clima CiU hizo posibles, la semana pasada, los 183 votos favorables a la televisión de pago y en esta situación Zapatero y Montilla permiten que Convergencia promueva en los ayuntamientos catalanes la celebración de referendos sobre la independencia de Cataluña. Y ¿va a ser con esta Convergencia partidaria del Estatuto con la que Mariano Rajoy tratará de formar gobierno en el caso de que no consiga la mayoría absoluta dentro de dos años y medio?

La perspectiva de un pacto de gobierno del PP y CiU es, a mi entender, tan descorazonadora para miles de votantes «populares» que Rajoy no tiene el valor de plantearlo como hipótesis en estos momentos aun cuando nadie tampoco se atrevería a rechazarlo. Hacer tal cosa se entendería como una renuncia a la Moncloa.

José Luis Rodríguez Zapatero sabe que a Juan Luis Cebrián le tiene cogido por los lectores de izquierdas y a Rajoy por su debilidad ante los nacionalistas.