La abominación de la desolación

¿Y si el incendio de la catedral de París fuese grato a Dios?

Juan Manuel de Prada
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Durante toda la Semana Santa hemos leído o escuchado muchas pamemas en torno al incendio de la catedral de Nuestra Señora de París: el catolicismo pompier ha sacado musculito ñoño (repitiendo que la fe es más fuerte que las llamas), los conspiranoicos han aprovechado para lanzar insinuaciones o proclamas islamófobas (ignorando que una civilización no es conquistada desde fuera hasta que no se ha destruido a sí misma desde dentro) y hasta el progrerío que instiga la cristianofobia ha soltado sus lagrimillas de cocodrilo (viendo en el incendio una oportunidad para erigir otro templo vacío de Dios que sea un reclamo aún mayor para las manadas de turistas).

Como nuestra época ha perdido por completo el sentido de lo sacro

Juan Manuel de PradaJuan Manuel de PradaEscritorJuan Manuel de Prada