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En relación a la fotonoticia «La Institución Libre de Enseñanza pierde su histórico jardín» (2 de julio), de la sección Cultura y Espectáculos, JOSÉ MANUEL ONTAÑÓN SÁNCHEZ opina que «convendría

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En relación a la fotonoticia «La Institución Libre de Enseñanza pierde su histórico jardín» (2 de julio), de la sección Cultura y Espectáculos, JOSÉ MANUEL ONTAÑÓN SÁNCHEZ opina que «convendría aclarar que, además de la destrucción de elementos históricos del jardín, se puede apreciar la del pabellón Bernardo Giner, modelo en su día de arquitectura escolar. Las destrucciones dejarán lugar a nuevas edificaciones de volumen varias veces superior a las derribadas, cuyo fin último se escapa a un análisis sereno. La Institución Libre de Enseñanza se ilegalizó por Decreto de 17 de mayo de 1940, no revocado hasta la fecha. Sus bienes fueron entregados a la Fundación Francisco Giner de los Ríos por Decreto 131/1978 de 17 de mayo».

Una llamada de atención nos hace FERNANDO PEÑA TARANCÓN «sólo para recordar -comienza el lector-que la RAE ya ha aclarado que el idioma en el que escriben su periódico y en el que yo me estoy expresando es el español. La RAE aclara que es el término recomendable para denominar nuestro idioma, siendo preferible reservar el término castellano para referirse a la lengua romance surgida en la Edad Media. Por eso -añade-, agradecer a Mingote que emplee el término español y criticar que los editoriales de ABC, así como en la mayoría de sus redacciones, insistan en emplear el término castellano. Que la Constitución mencione como lengua oficial al castellano, pese a las insistencias de la RAE en su día por evitarlo, no es más que otro de sus varios errores».

También por el dibujo de Antonio Mingote que se publicó en la portada de ABC el 2 de junio DAVID GARCÍA GARCÍA envía sus felicitaciones «al maestro, que sigue superándose con sus viñetas, en las que la mezcla de arte y filosofía para contar el día a día son una muestra increíble de su inigualable ingenio intelectual. Su dibujo sobre la locura nacionalista periférica contra todo lo que represente España, especialmente con el castellano, sirvió para que la inspiración artística de Mingote consiguiese darnos una lección que nos haga reflexionar -otra vez más- sobre qué está pasando en una nación como España, en la que, frente a la suma de insolidarios nacionalistas y de pasotas indiferentes, es tarea de la sociedad democrática el rectificar y no permitir que continúen atacando a algo tan natural, tan democrático y tan constitucional como es la lengua común de todos los españoles». Otro dibujo, en este caso del 17 de julio, para JOSÉ LUIS PICO es «absolutamente genial. Los chistes de Mingote sobre las Vascongadas son de una clarividencia absoluta».

Siguiendo con el mismo asunto, el e-mail de ROGELIO CORTÉS MOLINER es para, en referencia a las informaciones sobre el Manifiesto por la Lengua Común, preguntar, tras «leerlo, por qué le llaman castellano y no español, como se nos enseñó cuando éramos niños, como ha figurado siempre en los diccionarios y como figura en todos los países. Cuando uno va a comprar un diccionario encuentra y tiene como referencia el apelativo nacional y no la región de procedencia, como Francés-Español, Inglés-Español, Alemán-Español, etcétera. ¿Por qué no referirnos siempre a nuestra lengua oficial como español? Señores, soy español, no importa de dónde, y deseo hablar el español y referirme a mi lengua como tal, como «español». Este escrito es una pregunta a ABC y a los defensores del lenguaje común, a los que me adhiero, y a los que rogaría que comiencen a referirse al idioma tal como queremos que nos represente».

Con el punto de vista de algunas informaciones, en relación a una posible ampliación del aborto, MARCOS FERREIRO no está de acuerdo, ya que cree «que es un error presentar el aborto como un tema confesional o de confrontación con la Iglesia católica. El aborto es un tema de Derechos Humanos; del derecho a la vida. Y si me opongo a él no es por ser católico, que también, sino por ser un ciudadano que cree en los derechos de la persona y los defiende».

«Quiero felicitarles por el conjunto de columnistas de su periódico -comienza su carta SANTIAGO RODRÍGUEZ GARCÍA-. Destaco -añade el lector- a Carrascal, verdaderamente clarividente en muchos temas. Un ejemplo es el artículo del 11 de julio («El auténtico mayo del 68»), en el que habla sin ningún papanatismo, analizando el tema en su historia, su desarrollo y sus consecuencias. Pero destaca en los análisis que hace de las actuaciones de Zapatero. Sin estridencias ni grandes ataques, deja al descubierto sus mentiras y medias verdades».

Por la información «Ahorro de energía, tarde, mal y... ¿nunca?» (13 de julio), E. M. PRIETO nos envía «sólo dos líneas para darle la enhorabuena por la calidad del artículo sobre el ahorro de energía. Modestia aparte, creo que, según mi criterio y como simple aficionado desde hace treinta años a estas cuestiones, es digno de tener en cuenta. Riguroso, didáctico, exhaustivo, fundamentado, realista... son algunos de los adjetivos que me sugiere el trabajo mencionado».

En referencia a la columna Ad Libitum, de M. Martín Ferrand, ALICIA ALONSO mantiene que, «francamente, siempre comienzo a leer Ad Libitum con interés, pero muchas veces termino «en diagonal». Tiene una pluma buena pero con excesiva frecuencia «viperina». El 3 de julio («Rajoy y el PP se desperezan») decía de Acebes: «tan bueno, tan inútil». Reparte estopa a diestro y siniestro; pero mucho más a diestro».

A la Tercera «PSOE: examen de marxismo» (13 de julio), de Benigno Pendás, FERNANDO DE PABLO RODRIGO desea hacer unas matizaciones, puesto que, según explica, «Mom´s Party no significa partido de la familia, como dice el autor, sino partido de mami (demócrata), en contraposición a Pop´s Party, partido de papi (republicano). El partido de mami se define en el pensamiento conservador como el partido de gente permisiva, partidaria de una moral buenista, cariñosa, protectora y poco responsable. En cambio, la moral republicana (conservadora) valoraría sobre todo el trabajo, el mérito y el esfuerzo. Si se me permite, además, una reflexión, diría que la derecha, en general, parece que escribe a la defensiva sobre un catálogo de agravios, una especie de «lista de la compra», en lugar de transmitir ideas marco, positivas y bien estructuradas».

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