Sede de Atlantia en Roma
Sede de Atlantia en Roma - AFP

Italia ambiciona el negocio de las empresas españolas en Iberoamérica

Enel se quedó con la filial de Endesa en la región y ahora Atlantia aspira a seguir los pasos con Abertis

CORRESPONSAL EN ROMAActualizado:

La conquista de Abertis, gestora y concesionaria de infraestructuras españolas, por parte de la italiana Atlantia constituirá «el líder mundial en un sector de alta intensidad de capital como es el de las infraestructuras». Así, con un tono de gran euforia se expresaba el consejero delegado de Atlantia, Giovanni Castellucci, la pasada semana, en el Foro de Diálogo Italia-España, celebrado en Roma. Castelluci no tenía ninguna duda de que la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) iba a autorizar la oferta de 16.500 millones de euros de Atlantia por el coloso de infraestructuras Abertis, «porque no hay ningún obstáculo, más allá de alguna polémica de diseño pseudonacionalístico, que estoy seguro no tendrá influencia en la CNMV». Una semana después llegaba la ansiada autorización de la opa sobre Abertis, una luz verde que Atlantia había esperado durante cuatro meses. Castellucci descartaba así una guerra de opas, permitiéndose calificar como «pseudonacionalístico» el deseo expresado por sectores económicos y políticos españoles para que Abertis siguiera siendo español. Tan seguro se mostraba Castellucci de que su oferta llegaría a buen puerto que no contaba entonces con la posibilidad de una contraopa lanzada por Florentino Pérez, presidente de ACS, a través de su filial alemana Hotchtief.

Atlantia, dispuesta a todo

Frente a Florentino Pérez, Atlantia está preparada para aumentar su oferta. Para la empresa italiana la conquista de Abertis sería un gran éxito, porque Iberoamérica se ha convertido para Italia en una prioridad y en un mercado estratégico, con cuyos países mantiene antiguas relaciones históricas y culturales. Muchas son las señales políticas y económicas que reflejan el interés de Italia. Dos de los últimos primeros ministros italianos, Enrico Letta y Matteo Renzi visitaron, en compañía de empresarios, diversos países hispanoamericanos para relanzar allí sus negocios, por considerar que se trata de una región con una economía que vuelve a crecer, con una población de 650 millones de habitantes, donde vive casi el 30% del total de los italianos residentes en el extranjero, que son unos cinco millones. Las principales empresas que operan en el continente americano son Pirelli y Enel, además de Fiat, Telecom Italia, Impregilo, Ansaldo, Astaldi, Luxottica, etc. En 2016, el saldo total de las exportaciones italianas ascendió a 34.200 millones de euros, y se encuentra en una fase de gran expansión. A ese mundo iberoamericano de creciente importancia para Italia se quiere sumar a toda costa Atlantia por medio de Abertis, cuyas inversiones y negocios son fundamentales en Chile, Brasil, Argentina, Colombia y Puerto Rico, además de su presencia en Estados Unidos y Canadá.

Al estímulo del Gobierno italiano para aumentar la inversión y los intercambios comerciales con Hispanoamérica, se añade también el fuerte deseo de la patronal de este país, Confindustria, para reforzar allí su presencia. Su presidente Vincenzo Boccia, declaraba ante importantes empresarios españoles e italianos en el citado Foro Italia-España: «Por medio de nuestros amigos españoles debemos ser más fuertes en América Latina”. Por su parte, Gianfelice Rocca, que ocupa el 8º puesto entre los más ricos de Italia, según Forbes, presidente del grupo industrial Techint, con 90.000 trabajadores, manifestaba a ABC que América Latina es fundamental en la estrategia de su grupo, con inversiones de 25.000 millones de dólares: «En el plan estratégico por una economía sostenible en América Latina, España e Italia conjuntamente deben jugar un papel fundamental». A esa pretensión se interpone la amenaza de China, cuyo interés crece de día en día en ese continente, según comentaba Gianfelice Rocca. En poco más de tres años, el presidente chino Xi Jinping ha viajado tres veces a diversos países de América Latina.

En definitiva, mientras Italia ve en China una amenaza en Latinoamérica, el ir del brazo con España lo considera como una gran oportunidad. El caso de la italiana ENEL (Ente nacional para la energía eléctrica) es emblemático. Hizo su gran negocio, con la colaboración del entonces presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, al comprar en 2007 a la multinacional española Endesa, que tenía una gran presencia en Iberoamerica. ENEL acabó, poco a poco, «sangrando» a nuestra empresa nacional de electricidad. Al hacerse con las joyas de Endesa en Iberoamérica, hoy el grupo italiano se ha convertido en el motor que empuja allí a numerosas empresas italianas que ahora giran a su alrededor, gracias también al gran desarrollo que está teniendo con Enel Green Power. Por ejemplo, entre las empresas que trabajan de forma estable con ENEL en el extranjero figuran Terni Energía, Enertronica, activas en la construcción de plantas; Fimer, Merloni y Maire Tecnimont, además de sociedades de ingeniería, como la SCS.

Consciente de los temores que existen en España a que Abertis termine «desangrada» como le ocurrió a Endesa, el consejero delegado de Atlantia, Giovanni Castellucci, pretende dar garantías: Abertis seguirá siendo un coloso con su sede en Madrid, con todas las actividades sudamericanas del grupo, y mantendrá su cotización en Bolsa. Pero, visto el antecedente de Endesa, en muchos permanece la duda. Quizás a Castelluci le parezca una polémica «pseudonacionalística».