Chris Pratt, «cara a cara» con sus velociraptores
Chris Pratt, «cara a cara» con sus velociraptores - abc

El hombre que susurraba a los velociraptores

Chris Pratt es el «macho alfa» en un «Jurassic World» con bichos más grandes, más astutos y más peligrosos

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Fue Steven Spielberg quien en 1993 consiguió que una generación de niños y jóvenes se enamorasen de la paleontología y los dinosaurios con su película «Jurassic Park», y es precisamente Spielberg quien apadrina al protagonista de esta «Jurassic World», Chris Pratt. El director del filme, Colin Trevorrow, tuvo a Josh Brolin en la cabeza para el personaje de Owen, pero acabó rindiéndose al encanto de Pratt: «Es un actor diferente. Tiene el carisma de una estrella. Es imposible no sentirse atraído por su simpatía, por su actitud positiva. Siempre está de buen humor», asegura el realizador.

La sequía de héroes que vivía Hollywood se acaba con la llegada al estrellato del actor Chris Pratt. Desde hace más de veinte años la industria del cine buscaba desesperadamente su Charlton Heston de turno, el Harrison Ford del milenio. Culpemos a las modas masculinas de los metrosexuales y los hipsters que renegaban del macho alfa. Pratt no es el héroe de código de Hemingway, lo suyo no es ahogarse en alcohol, ni tener una novia en cada puerto. Al contrario, él se mete en el papel con seriedad y gentileza: «En mi vida personal no soy un héroe. A mí me importa mucho lo que la gente que me rodea piensa de mí, y a un hombre alfa no le importa absolutamente nada lo que la gente piensa. Tal vez aparento bien la idea de que no me importa, pero lo hago porque sé que eso atrae al público. Es pura interpretación». Transformado en adiestrador de una manada de velociraptores, Chris Pratt devuelve a la vida la franquicia de los dinosaurios protagonizando «Jurassic World»: «Hay algo en este personaje que no se parece a ninguno de los que he interpretado antes. Todos mis papeles anteriores eran infantiles, mantenían cierta ingenuidad. Owen es completamente diferente, no es un niño, es un hombre que ha vivido mucho y ha visto muchas cosas».

Coleccionista de insectos, cazador y pescador en sus ratos libres, Chris ha dejado de ser el típico perdedor que puebla las calles de Los Ángeles para rubricar su nombre en carteles de neón: «Rodando este filme me fui con un cuchillo a cazar jabalíes al acecho. Antes de rodar investigué el comportamiento de los preparadores de animales, e incluso me entrevisté con Randy Miller, que tiene una compañía llamada “Depredadores en acción”. En su rancho encuentras tigres, osos, leones, y los utiliza para simular ataques en películas. Fui a su rancho y entendí cual debía ser la postura que tenía que adoptar para pretender amaestrar a los dinosaurios».

Estamos en los estudios Universal, en un set decorado para la ocasión, y Pratt sabe que, por ahora, tiene el mundo a sus pies: «Soy muy ambicioso, un actor que aprende con el rechazo. El éxito es el resultado del trabajo constante. Cuando no conseguía nada en Hollywood era porque no estaba preparado para ello, ni física ni mentalmente. He tenido que madurar y creérmelo. Déjame decirte que aprecio el momento, pero todo es una falacia. A mí me ha costado mucho triunfar, muchísimo, pero al mismo tiempo se ha convertido en mi mejor arma».

Apuntando a Indiana Jones

Su película «Guardianes de la Galaxia» fue el pelotazo del pasado verano y «Jurassic World» promete serlo del que está a punto de comenzar: «El peso de liderar un filme de estas características es que no puedo sentarme a verlo y disfrutar. Sé que voy a encontrar escenas, detalles, que me obligarán a cuestionar mis decisiones. Es algo natural para cualquier artista». Su maestría con las bromas le permite evitar con mano izquierda la pregunta que más le han hecho estos últimos meses: ¿es o no es el próximo Indiana Jones?: «No puedo responderte porque nadie de Disney ha venido a ofrecerme el personaje de Indiana Jones».

Chris Pratt añade que «en la distancia un coyote puede verse como un lobo. Es cierto que hay algo de Indiana Jones en Owen, pero es que hay muchas similitudes entre ellos, desde el chaleco hasta su personalidad. Este filme tiene la firma de Steven Spielberg impresa, igual que Indiana Jones, porque ambas son creaciones suyas. Steven formó parte del proceso de realización de “Jurassic World”, pero esta es una película realizada por Trevorrow. Él era el líder, el único que mandaba, y este filme es su visión».

Frente al héroe, una heroína moderna, la actriz Bryce Dallas Howard, corriendo en tacones por la selva de la isla de Nublar. Pratt señala que «por fin me he convertido en el actor que besa a la protagonista y es fantástico. Esa secuencia es un gran momento. Una escena espontánea que no estaba en el guión. Colin tuvo la idea de que el personaje la agarrara y la besara, y cuando me lo dijo me quedé un poco sorprendido porque Bryce no sabía nada, aunque reaccionó muy bien».

Lejos de ser un actor consumido por su ego, Pratt presume de su pasado como bailarín de stripper, desnudándose por cuarenta dólares: «Lo que he vivido informa a mis personajes. La camaradería, el humor, la amabilidad... forman parte de mi manera de interpretar. Esas cualidades son mi voz o tal vez mi limitación como actor».