Trenes más sostenibles
Trenes más sostenibles - TALGO

Trenes más sostenibles

Ecoeficiencia, objetivo de los nuevos trenes de Talgo, compañía que se alinea contra el cambio climático

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Las últimas cifras del INE señalan que el pasado año fueron 33,6 millones de españoles los que viajaron en tren de larga distancia. Y en cuestiones de movilidad, la sostenibilidad se convierte en una asunción de compromisos que va más allá de la responsabilidad social corporativa. «Las empresas deben alinear el negocio con la sostenibilidad. No hay negocio fuera de la sostenibilidad ni lo va a haber». Son palabras de Víctor Viñuales, director de la Fundación Ecología y Desarrollo, en la reciente jornada «Hacia un futuro sostenible: gestión, empresa y medioambiente», celebrada en Zaragoza. Son múltiples los foros donde se repite el mantra: sin sostenibilidad no hay negocio.

Aviones, coches, trenes... buscan incorporar medidas y mejoras tecnológicas para mitigar su impacto ambiental. Mercedes Izarra, directora de Planificación, Calidad y Logística de Talgo, quien afirma que «Talgo asume la mitigación del cambio climático como un firme compromiso propio». Las características de los nuevos trenes buscan la ecoeficiencia con un diseño que respeta el medio ambiente. El objetivo es ofrecer «altas ratios de fiabilidad, disponibilidad y gran capacidad de viajeros con la mejor accesibilidad y bajo consumo energético».

Para contribuir a reducir el calentamiento global hay que conocer el origen y la magnitud de las emisiones. «Talgo lleva a cabo esfuerzos para reducir tanto las emisiones de los trenes -explica Mercedes Izarra- como las emisiones de gases de efecto invernadero de su propia actividad. En relación con las emisiones de la propia actividad se dispone ya del cálculo de la huella de carbono con alcances 1 y 2 (emisiones directas de la actividad) y se está trabajando en el cálculo con alcance 3 (emisiones indirectas)». Estos datos permiten fijar objetivos de reducción anuales. Así, con el objetivo de reducir emisiones en términos de consumo energético, durante 2018 se optimizaron los sistemas de iluminación de nuestras fábricas, consiguiendo importantes ahorros en el consumo.

Trenes ecoeficientes

El departamento de Medio Ambiente de la compañía es quien define los requisitos medioambientales para todos sus proyectos. «El verdadero desafío de Talgo para preservar el medioambiente es diseñar los trenes más ecoeficientes del mercado para los próximos 50 años, contribuyendo a afianzar un modelo social y económico sostenible a largo plazo. Además, nuestro reto abarca ser capaces de fabricarlos y mantenerlos con los procesos de menor consumo y menores emisiones posibles», comenta Izarra.

Los nuevos proyectos de Talgo incluyen objetivos de tasas de reciclabilidad y recuperabilidad de materiales, que condicionan la selección de materiales. Para ello actúa desde las primeras fases del diseño de sus trenes, minimizando la generación de residuos en origen. «La compañía tiene un orden de prioridades en su compromiso -declara Izarra- con la reducción en la generación de residuos: minimizar el peso de las piezas, usar materiales reciclados o de origen natural, reutilizar piezas y reciclar. Las materias primas de partida permiten fabricar de nuevo material virgen, material reciclado con las mismas propiedades o inferiores al material virgen, recuperación o reciclaje energético». El último ejemplo de este enfoque es Avril, el nuevo tren de muy alta velocidad que Talgo fabrica para Renfe y que, además de mejorar todos los parámetros de consumo, incrementa el número de plazas reduciendo aún más la huella de carbono por viajero transportado.

Clientes y proveedores

El compromiso se traslada a clientes y proveedores: «Trabajamos intensamente en la fase de requisitos de producto con nuestros clientes y transmitimos nuestra Política de Medio Ambiente y nuestro Manual de Buenas prácticas ambientales a los proveedores. Por ejemplo, para la incorporación en el panel de proveedores de Talgo se revisa el comportamiento ambiental del potencial proveedor, valorando positivamente que este tenga implantado un Sistema de Gestión ambiental, su grado de madurez o si lleva a cabo buenas prácticas para reducir emisiones de gases de efecto invernadero, entre otros aspectos». Talgo recoge en su Código Ético el compromiso de garantizar un comportamiento ético, responsable y respetuoso hacia el medio ambiente. Además, se realizan periódicamente auditorías externas para confirmar el cumplimiento normativo en la protección medioambiental y la efectividad de las tareas de los profesionales.