La segunda vida de la basura marina
La segunda vida de la basura marina - JUAN CARLOS SOLER

La segunda vida de la basura marina

Ecoembes y Ecoalf transforman los residuos plásticos del fondo de los océanos en hilo para moda sostenible

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Los fondos de nuestros mares se han convertido en gigantescos vertederos donde se depositan cada año ocho toneladas de basura, lo que representa una grave amenaza para los ecosistemas marinos y su biodiversidad. La basura de los fondos supone el 80% de los residuos. El otro 20% flota en la superficie. El plástico constituye el 90% de los residuos que flotan. Se calcula que el 92,5% de las muertes de aves marinas se deben a la ingesta de plástico. Brutales cifras. Los ecosistemas marinos españoles cuentan con una gran biodiversidad que obliga a la toma de medidas urgentes para su conservación.

Upcycling the Oceans es un proyecto que nace en septiembre de 2015 por iniciativa de Ecoalf y al que se suma en alianza Ecoembes para ponerse en primera línea de batalla en la lucha por la conservación de los océanos, fundamental para el futuro del planeta. La campaña, única en el mundo, quiere acabar con esta lacra con un particular método: se recogen residuos del fondo de los océanos y luego se transforman en hilo de primera calidad para la confección de tejidos para prendas y complementos o en otros productos.

2.500 pescadores implicados

Una iniciativa que se sitúa en el Plan Estratégico 2016-2020 de Ecoembes, cuyo objetivo consiste en estar presente en aquellos lugares donde la generación de residuos de envases domésticos sea elevada. Dos años han pasado desde que comenzó el proyecto en la costa levantina, en la localidad alicantina de Villajoyosa. En este tiempo se han conseguido recuperar 280 toneladas de residuos. Hoy ha crecido notablemente: Upcycling the Oceans tiene la colaboración de 2.539 pescadores, 546 barcos de arrastre en 37 puertos pesqueros de Galicia, Cataluña, Comunidad Valenciana, Región de Murcia y Andalucía.

¿Cómo se hace? Durante la faena diaria, los barcos recogen con sus redes los residuos (entre cuatro y seis kilos), que luego se depositan en los contenedores situados en los distintos puertos por Ecoembes. Tras un proceso de selección (los propios pescadores clasifican la basura recuperada del fondo marino), los restos de plástico PET se trasladan a un reciclador, que los limpia y convierte en granza. Con este material se elabora hilo.

Exhaustivos controles certifican que la calidad del producto es la misma que la de las telas que no incluyen material reciclado. El resto de residuos, como el film, latas de acero o aluminio, son enviados a su canal de reciclaje, para que puedan tener una segunda vida como materia prima. Con las latas, por ejemplo, se pueden fabricar coches o lavadoras. Además se reciclan redes de pesca, posos de café, neumáticos, algodón y lana. Casi todo se aprovecha.

Este procedimiento permite cerrar el ciclo: se recoge la basura marina y luego se recicla. Gracias a la economía circular la basura se transforma en materia prima de gran calidad. Se consigue así un importante beneficio para el medio ambiente pues, aparte de mejorar el ecosistema marino se evita la extracción de materias primas para la elaboración de ropa. También se logra con el proceso ahorrar energía, agua y emisiones de CO2.

La fórmula desarrollada evidencia que la limpieza de los mares no es una utopía. La iniciativa está en el foco atención de distintos gobiernos. De hecho, Upcycling the Oceans fue uno de los doce proyectos que presentados en 2016 en la Cumbre de los Océanos de Washington. Un modelo que se ha trasladado a Tailandia para contribuir a la limpieza de sus mares. Allí cuentan con la ayuda de asociaciones de limpieza de playas y buceadores. Una iniciativa que además pretende concienciar al sector turístico.