Colombia pide que no se exploten los hidrocarburos del Gran Caribe
La Reserva de la Biosfera Seaflower alberga más de 400 especies de peces - ABC
ANTE LA ONU

Colombia pide que no se exploten los hidrocarburos del Gran Caribe

Nicaragua, que acaba de hacerse con la mitad de la Reserva de la Biosfera Seaflower, ha mostrado su interés petrolero

BOGOTÁ Actualizado:

Nicaragua gestionará la mitad de la Reserva Seaflower, la gran fuente de biodiversidad del Caribe occidental, según la nueva frontera que ha trazado la Corte Internacional de Justicia (CIJ). El área, hasta ahora, pertenecía por completo a Colombia y contribuía a que éste país sudaméricano fuera considerado «el segundo lugar más megadiverso del mundo».

El lunes, la CIJ adoptó una decisión salomónica en el largo litigio entre las dos naciones latinoamericanas. Ratificó la soberanía colombiana sobre siete cayos en disputa y concedió a Nicaragua dos tercios de aguas que habían sido hasta ahora de Colombia.

El Gobierno colombiano no ha aceptado el fallo de la CIJ y ha advertido que analizará la posibilidad de retirarse del Pacto de Bogotá, por el cual los estados firmantes reconocieron la jurisdicción del tribunal internacional en 1948.

Rica en pastos y tortugas

Las aguas de la Reserva Sunflower, ricas en pesca y otros recursos naturales, circundan el archipiélago colombiano de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, ubicado a tan sólo 190 kilómetros de las costas nicaragüenses y a 775 de la Colombia continental.

La directora de Mares y Costas del Ministerio de Medio Ambiente colombiano, Elizabeth Taylor, ha expresado su preocupación por que la Reserva de la Biosfera Seaflower, denominada así por la Unesco en 2000, que, con 250.000 kilómetros cuadrados de mar supone el 10% del Caribe, quede ahora dividida.

La Reserva Seaflower concentra a más de 407 especies de peces, 48 corales duros, 54 corales blandos, 3 hidrocorales, 2 anémonas, 3 medusas, 130 especies de esponjas, 7 moluscos, 37 crustáceos, 38 equinodermos, 4 tortugas marinas, 5 cetáceos, 157 especies de aves, 3 de pastos marinos y 4 mangles.

Hidrocarburos

La porción que queda en manos de Nicaragua tras la decisión de la CIJ corresponde al 54% de la Reserva Seaflower e incluye el 76% de sus arrecifes coralinos, según la directora de la Corporación para el Desarrollo Sostenible del Archipiélago (Coralina), Opal Bent Zapata.

Nicaragua también gana con su nuevo territorio marítimo un importante caladero de caracol pala, pargo, mero, cherna y, sobre todo, de langosta espinosa. Precisamente, el 70% de la langosta que exporta Colombia sale de tal banco de pesca, lo que se ha traducido en un ingreso de seis millones de dólares anuales.

Otro motivo de preocupación para Colombia es el interés del Gobierno nicaragüense en el potencial petrolero de la Reserva Sunflower, como dejó claro Carlos José Argüello, embajador de Nicaragua en Holanda, tras conocer el fallo de la CIJ.