España se sitúa a la cola de Europa en caudal y calidad de los ríos
Un grupo de activistas de Bruselas se suma al movimiento Big Jump, para pedir la restauración de los ríos y humedales en Europa - REUTERS

España se sitúa a la cola de Europa en caudal y calidad de los ríos

La acumulación de aguas residuales y agrícolas, los altos niveles de contaminación o la saturación de vertidos industriales afectan al Llobregat, el Segura o el Nervión, por ejemplo

NATURAL
Actualizado:

España se sitúa a la cola de Europa en lo que a caudal y calidad de las aguas fluviales se refiere, denuncia WWF, junto a Bélgica, Alemania o Reino Unido.

«Nuestro país tiene reiteradas sanciones desde 1998 por incumplimiento de las directivas de aguas de baño y depuración de aguas residuales urbanas. A pesar de las cuantiosas ayudas económicas de la UE, en la actualidad no se cumple la obligación de depurar los vertidos de todas las localidades de más de 5.000 habitantes. La Directiva Marco del Agua (DMA) europea exige a los países la recuperación del buen estado ecológico de todas las masas de agua dulce de los países: ríos, acuíferos y humedales, con fecha límite en 2015», manifiesta la organización conservacionista en un comunicado.

La utilidad de los ríos

En el fondo de los ríos habitan multitud de pequeños seres vivos que permiten oxigenar el agua y sirven como depuradora natural, alimentándose de parte de los desechos que ciudades e industrias vierten al río.

Los bosques de ribera evitan los desbordamientos, gracias a sus raíces y permiten el paso de las especies migratorias. También trabajan como filtros de los contaminantes que arrastran las aguas subterráneas.

Los ríos recargan de agua el subsuelo, abasteciendo a la vegetación silvestre y a la agricultura durante el verano o en tiempo de sequía.

Para las personas, los ríos poseen una gran importancia estética, cultural y de ocio: baños, deportes náuticos, observación de la naturaleza, pesca deportiva, senderismo... «Además, forman parte de nuestras referencias geográficas, históricas y artísticas», explican desde WWF.

Problemas de los ríos

El Llobregat o el Guadalquivir son dos claros ejemplos de contaminación fluvial en los alrededores de grandes ciudades como Barcelona y Sevilla, privados de zonas de baño debido a unos altísimos niveles de polución.

En otros ríos, como en el Segura, se acumulan aguas residuales urbanas y agrícolas.

En el Nervión, la saturación de vertidos industriales, en gran medida sin depurar, lo convierten en uno de los más contaminados del norte de España.

El nivel de contaminación que sufren los ríos en Madrid resulta tan elevado que se calcula que, aunque se instalen todas las depuradoras previstas y se optimice el rendimiento de las existentes, el nivel de toxicidad de amonio en el agua del río Jarama en su desembocadura sería cinco veces superior al que pueden soportar los peces para vivir, alerta la organización conservacionista.