Prohibir el aceite de palma no detendría la pérdida global de biodiversidad
Prohibir el aceite de palma no detendría la pérdida global de biodiversidad - SMITHSONIAN

Prohibir el aceite de palma no detendría la pérdida global de biodiversidad

Sería reemplazado por otros cultivos que necesitan hasta nueve veces más superficie para prosperar, según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza

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La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) acaba de publicar un informe sobre la producción de aceite de palma y su impacto sobre la biodiversidad.

«La mitad de la población mundial utiliza aceite de palma en su comida. Y si lo prohibimos o boicoteamos, lo más probable es que sea reemplazado por otros aceites vegetales que requieren hasta nueve veces más tierra para prosperar», subraya la directora general de la UICN, Inger Andersen. En su opinión, el aceite de palma «está aquí para quedarse», por lo que pide, «urgentemente», acciones coordinadas para conseguir una producción más sostenible y en la que todas las partes involucradas – gobiernos, productores y el resto de la cadena de suministro – «respeten los compromisos asumidos».

«Para poner fin a la destrucción del medio natural, debemos esforzarnos por producir aceite de palma libre de deforestación, y asegurarnos de que todos los esfuerzos para limitar el uso de aceite de palma cuenten con información científica sólida y confiable para entender las consecuencias», recomienda, por su parte, Erik Meijaard, presidente del Grupo de trabajo de la UICN sobre aceite de palma.

El documento compartido por la citada organización internacional destaca cómo el aceite de palma está afectando a la biodiversidad a nivel mundial, incluyendo a 193 especies consideradas como amenazadas según la Lista Roja de la UICN (siendo los orangutanes, gibones y tigres los grupos más perjudicados).

Los impactos negativos de la producción de aceite de palma sobre la biodiversidad se concentran, en la actualidad, en Asia: Malasia e Indonesia. Pero podría generalizarse, también, en los trópicos de África y América a medida que la demanda aumente, advierten los autores.

«El hecho de que el aceite de palma se cultive en los trópicos, áreas tan ricas en especies, podría acarrear efectos catastróficos sobre la biodiversidad mundial», subrayan. De hecho, las regiones hacia las que podría extenderse la producción de palma aceitera albergan más de la mitad (54%) de todos los mamíferos amenazados del mundo y casi dos tercios (64%) de las aves consideradas en peligro de extinción.

Reemplazar, por su parte, el aceite de palma por otros cultivos aceiteros podría desplazar el «daño» hacia ecosistemas como los bosques tropicales y sabanas de América del Sur, detallan los expertos en su análisis.

Las regiones hacia las que podría extenderse la producción de palma aceitera son ricas en especies

Soluciones

La planificación de nuevas plantaciones de palma aceitera que no requieran talar bosques tropicales o áreas de turberas, así como una mejor gestión de los parches de bosques intactos entre plantaciones, conocidos como tierras reservadas, suponen dos posibles soluciones al problema.

«Hasta ahora, el aceite de palma certificado ha demostrado ser apenas marginalmente mejor para evitar la deforestación que su equivalente no certificado. Pero este enfoque es relativamente nuevo y podría potencialmente mejorar la sostenibilidad», enuncian los expertos. En su opinión, habría que incrementar los esfuerzos dirigidos a garantizar que «se cumplan los compromisos de sostenibilidad» y que éstos se reporten «de forma transparente», de manera que, por ejemplo, se sepa con certeza que «sigue habiendo demanda para aceite de palma certificado». La demanda de aceite de palma certificado podría aumentar «notablemente» si se mejora la sensibilización de los consumidores de los países que más lo consumen: India, China e Indonesia, apuntan desde la UICN.

La institución, por último, solicita que las políticas gubernamentales protejan efectivamente los bosques donde se produce aceite de palma, así como otros tipos de aceite, y que se limite su demanda para usos no comestibles, como los biocombustibles.