Desde el 17 de agosto, 9.000 hectáreas han ardido en Gran Canaria
Desde el 17 de agosto, 9.000 hectáreas han ardido en Gran Canaria - EFE

Estos son los espacios de gran valor ecológico que ha dañado el último incendio en Gran Canaria

En la zona afectada habitan unas 50 especies de aves vinculadas a distintos ecosistemas

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El último gran incendio que ha registrado Gran Canaria, el cual se originó en Valleseco el pasado 17 de agosto, ha afectado al Paisaje Protegido de Las Cumbres, el Monumento Natural Montañón Negro, los Parques Rurales Doramas y Nublo, el Parque Natural Tamadaba y a otros espacios de la Red Natura 2000, además de Áreas Importantes para la Conservación de Aves, concreta SEO/BirdLife.

«El incendio está controlado, pero no extinguido. Rogamos que se extreme la precaución porque los equipos siguen trabajando en la zona y si alguien detectara cualquier humo debe comunicarlo de manera inmediata», explicaba, ayer, a los medios, el presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales. El regidor se congratulaba por la evolución positiva del último incendio en la cumbre, que ha permitido que se declare de nivel 1 y, por tanto, la Institución insular asuma, de nuevo, su gestión integral, informa Efe.

Durante las últimas semanas, en realidad, tres incendios han afectado a la isla de Gran Canaria. Según fuentes oficiales, se han visto involucrados 45 núcleos poblacionales y han sido evacuadas unas 10.000 personas. En cuanto a la superficie quemada, de acuerdo con los datos facilitados por el Gobierno de Canarias, la superficie total afectada sería de unas 9.000 hectáreas (alrededor del 8% de la isla).

En cuanto al impacto en la avifauna de Gran Canaria, desde la citada organización conservacionista destacan, en una nota, que en la zona afectada por el fuego habitan unas 50 especies de aves vinculadas a distintos ecosistemas, siendo muchas de ellas endémicas, tanto a nivel insular como canario o macaronésico. Este sería el caso, sin ir más lejos, de una rapaz forestal como el gavilán, de un pájaro carpintero como el pico picapinos o de un paseriforme como el herrerillo.

«Más que por el impacto directo de las llamas, de las que las aves suelen escapar, deberíamos preocuparnos por el impacto indirecto producido por la pérdida de hábitats, lugares de nidificación y recursos alimenticios a medio plazo», comenta Yarci Acosta, delegado de SEO/BirdLife en Canarias. Acosta también advierte sobre «un previsible aumento de la depredación por especies exóticas invasoras ante la pérdida de lugares de refugio y descanso».

El pinzón azul de Gran Canaria, que constituye una de sus especies bandera, preocupa, en particular, a la ONG, dadas sus «muy bajas» densidades y dado, también, que cuenta con una población muy pequeña en la isla: 280-300 ejemplares. Afortunadamente, su principal núcleo poblacional, que se encuentra en la Reserva Integral de Inagua, no se ha visto afectado por el fuego. Sí parece, en cambio, que han sufrido daños parte de los hábitats que ocupa esta ave en La Cumbre. Hecho que representa una «mala noticia», pues SEO/BirdLife está trabajando en la recuperación de sus efectivos y en frenar la fragmentación de sus áreas de distribución para mejorar la conectividad de los pinares donde vive.

El pinar canario constituye un ecosistema clave en las islas Canarias: sirve de refugio para un importante número de animales y plantas, condensa la humedad de las nubes jugando un rol vital en el ciclo hídrico, fija y retiene el suelo, limpia el aire....