Cinco nuevos quebrantahuesos volarán en Picos de Europa durante 2019
Cinco nuevos quebrantahuesos volarán en Picos de Europa durante 2019 - FCQ

Cinco nuevos quebrantahuesos volarán en Picos de Europa durante 2019

El objetivo es crear un corredor central de la amenazada especie, desde la Sierra de la Demanda, pasando por Gredos, hasta Teruel

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Al menos cinco nuevos pollos de quebrantahuesos serán introducidos en el Parque Nacional de Picos de Europa a lo largo de 2019, donde se sumarán al «récord» de siete animales liberados en 2018, según la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos (FCQ), cuyo objetivo es estabilizar y ampliar la población de la especie en esta zona donde se extinguió a mediados del siglo pasado.

El director de la FCQ, Gerardo Báguena, ha explicado que los ejemplares de «quebranta», como los llama familiarmente, se han incorporado «con normalidad» a Picos de Europa y «todos» han pasado «con éxito» su primer invierno, que es la época «más crítica» para los pollos sin padres.

En este caso, la meteorología más bien cálida de este invierno, «ha ayudado» a reducir la mortandad habitual, no solo para los pollos huérfanos de quebrantahuesos sino también en otras especies.

Otro de los resultados del trabajo de reintroducción, realizado por la FCQ con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica, en el marco del proyecto Life+ Red Quebrantahuesos, es el hecho de que «los siete» están dentro del Parque Nacional de Picos de Europa y ninguno de ellos ha abandonado la costa atlántica, lo que apunta a unos buenos resultados de adaptación.

«Esto es muy importante para consolidar la recuperación de la especie», ha comentado, al tiempo que añade que si en 2018 se formó la primera pareja reproductora estable, entre Deva y Casanova, los técnicos de la FCQ detectaron el asentamiento estable de Esperanza, una hembra, con un macho, Atilano -liberado en 2012-, en una zona nueva, por lo que anuncia que se podría estar hablando de una segunda zona de reproducción.

«Aún son animales jóvenes, pero confiamos en que, con seguridad, configurarán el segundo asentamiento formado por dos animales reproductores», ha manifestado. Báguena admite que aunque aún no han descubierto totalmente su sexualidad, la importancia de este hallazgo radica en que los quebrantahuesos inician su actividad sexual a partir del quinto año y alcanzan la fertilidad en su séptimo u octavo año.

De este modo, espera que a lo largo de 2019 tiendan a mantener una unidad estable y mantener su territorio, una «zona cero» a la que van a dormir, que explotan con gran eficacia, donde deciden quedarse y «ojalá» alcanzar un alto nivel de reproductividad.

Además, ha añadido que «a fecha actual» ya hay cinco quebrantahuesos que llegarán al Parque Nacional, pero «podría ser alguno más». Los ejemplares contribuirán a consolidar la creación de un núcleo estable extrapirenaico, algo «muy importante para evitar la extinción de la especie».

El objetivo de Báguena es formar nuevos núcleos estables de población fuera de Pirineos, donde habita el 95 por ciento de la especie en España. Esto es «casi lo mismo» que decir que se trata de la población mundial, ya que el 85 por ciento de ejemplares vive en España.

De este modo, explica la importancia de ampliar la distribución de la especie para evitar el «riesgo» porque «cualquier factor externo», como un virus, un envenenamiento masivo o una causa letal que afectara al quebrantahuesos en Pirineos conllevaría la práctica desaparición de la especie «en toda Europa».

Una causa letal que afectara al quebrantahuesos en Pirineos conllevaría la práctica desaparición de la especie en toda Europa

Lo ideal es, según añade, contar con poblaciones lo suficientemente cercanas como para que puedan tener cierto contacto genético, pero lo suficientemente lejanas como para que un episodio eventual no arrastre a la población española.

Con esta idea, precisamente, surgió el proyecto con el que en el año 2010 se liberaron 2 ejemplares en Picos de Europa; uno en 2012; otro más en 2014 y 2015 respectivamente; cuatro más en 2016; tres en 2017; 7 en 2018 y, de momento, en 2019 se liberarán cinco pollos más. «Todos los pollos proceden de rescates in extremis de situaciones críticas en Pirineos», subraya Báguena, que en el rescate de huevos cuenta con la ayuda de un equipo de la Guardia Civil.

Báguena celebra con orgullo la reciente felicitación de la Comisión Europea por la «validez» de la técnica puesta en marcha por primera vez en Europa y los «excelentes resultados» del proyecto.

«Deshacer» la extinción

Ahora, de cara al futuro, la FCQ está diseñando un nuevo proyecto Life+ europeo con el que aspira a ampliar la distribución de la especie con la reintroducción de poblaciones en zonas donde sean «óptimas» para lograr la estabilización de las nuevas colonias. Así, las áreas objetivo son la Sierra de la Demanda, la Sierra de Gredos y el sur de Teruel, donde confía en «deshacer la extinción» del quebrantahuesos.

«En todas estas zonas hubo y en todas se extinguió y creemos que en este momento son las más adecuadas por la abundancia de alimento, sobre todo cabra montesa, y porque permitirían crear un corredor central de la especie en la península Ibérica», ha indicado Báguena, que ha agregado que de los ejemplares liberados por la Junta de Andalucía en la Sierra de Cazorla, varios van hacia la sierra de Gredos por la presencia de alimento.

Por ello, ha informado de que la Fundación solicitará un nuevo proyecto europeo para iniciar un nuevo núcleo, ya que su objetivo es crear una red de montañas en España en la que la población del quebrantahuesos pueda ser autónoma en sí misma para que la especie se consolide pero que, al mismo tiempo, sirvan de áreas de auxilio para la población pirenaica.

Las administraciones deberían considerar un «problema importante para el futuro de la biodiversidad en España» la crisis del pastoreo de montaña y de la agricultura extensiva

En este contexto, considera que la crisis del pastoreo de montaña y de la agricultura extensiva es un tema que las administraciones deben considerar como un «problema importante para el futuro de la biodiversidad en España» y advierte de que esta especie necrófaga, como otras más, se verán afectadas por la pérdida de ganadería extensiva.

Para ello, considera necesario «pasar a la versión 2.0 de la conservación», demostrando que la convivencia con biodiversidad es una oportunidad para el desarrollo. «Convivir con linces, osos y quebrantahuesos debe ser positivo. Hay que entender los beneficios», comenta Báguena, que ha creado la marca «ProBiodiversidad», mediante el cual se asegura un precio protegido para los ganaderos, a quienes se les aseguran las ventas para el año, bien sea un producto cárnico, lácteo, etcétera porque «generan un beneficio a la sociedad».

En la actualidad, el quebrantahuesos sigue en situación de «extinción inminente», ya que el número de parejas reproductoras está lejos del límite seguro de 500 parejas (según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza), puesto que no se alcanza en España ni las 250 parejas y se debe llegar al menos a 300 parejas para reducir el riesgo.

Precisamente, advierte de que a pesar de todos los esfuerzos en la actualidad sigue volando en España el mismo número de pollos que en los años 2000, ya que nacen unos 25 pollos al año en Pirineos. Si se suma el resto, cada año nacen menos de 40 pollos en España y aunque la población crece, la capacidad del medio para reproducir no es tan alta.

Si bien, uno de los principales avances es que se ha reducido la mortalidad, ya que antes morían 9 de cada 10 pollos antes de llegar a adulto, por el uso del veneno o por la mala praxis en la escalada. Ahora 9 de cada 10 llegan a la edad adulta. «Hemos conseguido una alta población de reproducción, pero en Pirineos no tienen más sitios para reproducirse», ha comentado.

Respecto al nuevo proyecto Life que están solicitando a la Comisión Europea, a través de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica, ha explicado que en este momento están redactando el proyecto, al que además de los territorios expuestos anteriormente, también podría sumarse La Rioja. El primer Life+, que se inició en 2013 y terminó en 2018 contó con una financiación de 1,5 millones de euros, de los que Bruselas financió el 70 por ciento.