El auge del aceite de palma amenaza al 42% de las especies endémicas del sudeste asiático

Tienen menos de un 10% de su hábitat protegido ante un futuro desarrollo humano o la deforestación

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Un 42% de las especies animales endémicas que habitan en los bosques naturales del sudeste de Asia se enfrentan a un alto riesgo de extinción debido a la pérdida de sus hábitats por la expansión en los últimos años de plantaciones de aceite de palma, caucho y otros cultivos arbóreos.

Esta es la conclusión de un estudio realizado por investigadores de la Universidad Duke (Estados Unidos) al analizar datos de teledetección para identificar especies no incluidas en el listado de especies amenazadas o en peligro de extinción de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

El estudio, publicado en la revista Plos One, identifica a 217 especies (147 de anfibios, 42 de mamíferos y 28 de aves) como amenazadas o en peligro de extinción, pese a no figurar en el catálogo de la UICN al estar clasificadas como con «datos insuficientes», ya que el conocimiento de su número y su distribución geográfica ha sido históricamente irregular e incompleto, lo que supone un 42% de las especies de la región, un porcentaje mayor del que se creía.

«Muchas de estas especies tienen rangos alarmantemente pequeños que las hacen extremadamente vunerables», apunta Binbin Li, que dirigió el estudio. «Podemos perderlas antes de que seamos incluso capaces de obtener datos suficientes para listar de forma oficial las que están amenazadas».

La mayoría de ellas habitan en bosques montañosos remotos que serpentean a través de fronteras nacionales.

Al comparar la nueva información con los mapas de los bosques naturales dentro de parques nacionales, reservas y otras áreas protegidas, los investigadores revelan que cuatro de cada 10 especies probablemente tienen menos de un 10% de su hábitat protegido ante un futuro desarrollo humano o la deforestación.

Li señala que muchos de los hábitats protegidos cruzan fronteras nacionales, lo que significa que debe potenciarse la cooperación internacional con la creación de áreas protegidas transfronterizas que los «puntos calientes» de biodiversidad, como la Cordillera Annamita (Vietnam y Laos).

La producción de cultivos agrícolas de árboles como el caucho y aceite de palma se ha expandido enormemente en el sudeste asiático continental en los últimos años. «Más del 56% de caucho del mundo y el 39% del aceite de palma se producen ahora en el sudeste de Asia, en gran parte en un terreno que anteriormente era bosque natural», apunta Li.