La alondra ricotí desaparece
La alondra ricotí desaparece - ADRIÁN BARRERO

La alondra ricotí desaparece

Un estudio de la Universidad Autónoma de Madrid revela que en España se ha reducido un 40% en diez años

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Esquiva y huidiza, la alondra ricotí debe su nombre a su peculiar canto solo audible de madrugada, antes de que el amanecer ilumine las estepas en las que habita. Este pequeño y estilizado paseiforme es a día de hoy una de las aves más amenazadas de España y Europa, y su futuro se antoja bastante incierto teniendo en cuenta los resultados que arroja el reciente estudio de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM). Solo en España, entre 2004 y 2015, la especie se ha reducido en más de un 40%. Una tendencia que, de continuar, podría llevar a la extinción de la especie en las próximas décadas, afirman los investigadores.

Los resultados muestran un declive general del 41,4% desde 2004 a 2015, que se traduce en un promedio anual del 3,9% para el conjunto de la población española de alondra ricotí. Una situación que resulta especialmente alarmante en Andalucía y Castilla y León, donde la especie ha experimentado un declive del 68,5% y el 58,4% en los últimos diez años, es decir un 10,9% y el 8,4% al año respectivamente. La investigadora Julia Gómez-Catasús, del Grupo de Ecología Terrestre de la UAM (TEG UAM), llama la atención sobre la importancia de una investigación con «una gran cobertura temporal de doce años y con 92 poblaciones estudiadas».

Estepas arbustivas

Los investigadores consideran clave la preservación de su ecosistema, las estepas arbustivas, que se encuentra en regresión y deterioro durante las últimas décadas como consecuencia de la intensificación agrícola y los cambios en el uso del suelo. Una situación «generalizada que afecta a todas las aves esteparias de nuestro país», puntualiza Gómez-Catasús, que señala el impacto de los agroquímicos que acaban con los insectos de los que se alimenta la alondra y la desaparición de la ganadería extensiva que favorece la disponibilidad de arbustos o de excrementos que favorecen la proliferación de insectos. Además, advierte de la necesidad de estudios de impacto a la hora de construir parques eólicos en estas zonas esteparias, y otras infraestructuras como canteras o zonas industriales.

Un escenario ante el que los investigadores alertan de la urgencia de elaborar una Estrategia Nacional de Conservación, asunto en el que está trabajando en el marco de un proyecto realizado con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica. Así, los expertos consideran que urgen medidas de gestión que incidan sobre los condicionantes ambientales determinantes para la especie como «mantener corredores discontinuos de hábitat óptimo que afiancen la conectividad entre poblaciones y el flujo de individuos; asegurar la disponibilidad de hábitat óptimo para la especie, un mayor control de los cambios en el uso del suelo que puedan repercutir en la extensión y calidad de las estepas de matorral; emprender medidas de gestión del hábitat, como la restauración en áreas reforestadas, o promover la actividad ganadera por su papel como modelador de la estructura de la vegetación y movilizador de los nutrientes en el ecosistema, asegurando la disponibilidad de alimento».

Paralelamente, el TEG-UAM, en colaboración con el Laboratorio de Socioecosistemas de la UAM, está desarrollando los proyectos LIFE-Ricotí y BBVA-Ricotí, que proporcionarán información clave para la conservación de la especie y su hábitat, y para la elaboración de la Estrategia Nacional de Conservación y los Planes de Conservación a elaborar por las comunidades autónomas.