Tiempos de berrea

PACO VADILLOMÉRIDA. Cuando los álamos amarillean, los ciervos entran en su periodo reproductivo. En Extremadura la berrea es un auténtico evento natural que atrae cada vez más a curiosos en torno a

PACO VADILLO. MÉRIDA
Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

Cuando los álamos amarillean, los ciervos entran en su periodo reproductivo. En Extremadura la berrea es un auténtico evento natural que atrae cada vez más a curiosos en torno a grupos de ciervos que viven con pasión el denominado «lance» de la berrea. La explosión gutural del macho cuando aparecen las primeras lluvias de septiembre y que se alarga, este estremecedor momento reproductivo, hasta finales del mes de octubre, forma parte del patrimonio natural que conserva aún Extremadura.

El sonido natural más relevante en los bosques extremeños por estas fechas es el de la berrea del ciervo. El ciervo macho vive con pasión estas semanas, llamando la atención de las hembras y a su vez defendiendo con exagerada valentía su territorio. «Transcurren días enteros sin apenas alimentarse, copulando hembras constantemente y vigilando su territorio. Es una auténtica proeza. Además, el ciervo tiene mucha simbología y ha sido relevante en diversas culturas antiguas. No se puede hablar del otoño mediterráneo sin hablar de la berrea del ciervo». Es lo que asegura Álvaro Guerrero, portavoz de la ONG extremeña «Acción por el Mundo Salvaje».

El propio Guerrero, como los demás compañeros de organización, afirman que el ciervo ha pasado de ser un animal salvaje a ser un animal «criado en grandes fincas, latifundios, para someterlos a explotaciones cinegéticas, para cazarlos. Comunidades de ciervos en absoluta libertad hay muy pocos», un auténtico negocio del que se salva la berrea, como expresión natural.

En Extremadura el ciervo genera mucho dinero, muchos cazadores procedentes de todo el país llegan a la región para participar en múltiples monterías. Monterías programadas que provocan a corto plazo la desaparición del ciervo libre como tal.

El momento preciso

Como recomiendan varios colectivos naturales y los mismos Ayuntamientos, los mejores lugares para disfrutar de la berrea se encuentran en el Valle de Guadalupe, Calera, Alía, por el Puerto de San Vicente o el Valle del Guadarranque. Valdecaballeros o Cañamero y, por su puesto, el Cíjara o la comarca del Jerte, capitalizada por Plasencia, son zonas recomendables para ver esta explosión natural.

Aun así, toda la región es adecuada para disfrutar del lance, ya que en casi todo su territorio los bosques son habituales. Éste es el momento preciso para acercarse al ciervo macho, ya que habitualmente recela del ser humano. Y aunque motivos no le falten, es en el momento de la berrea cuando pierde el respeto al humano en favor de la copulación con las hembras.

El ciervo en la berrea muestra su poderío ante los restantes machos y de esta forma consigue ganarse al venado del otro sexo para poder copularlos. Las luchas entre ciervos machos son constantes. Es habitual disfrutar del enfrentamiento entre dos machos bravíos confrontando sus cuernas hasta que uno de ellos vence y consigue, por tanto, el favor de las hembras, que disfrutan de este modo de su período de celo. Aunque los enfrentamientos entre machos sean frecuentes, raro es el caso en el que llega la sangre. Es, evidentemente, la ley del más fuerte.

La berrea es el despertar del instinto de los animales. Y también forma parte de los paquetes turísticos que se ofertan en Extremadura. Por ejemplo, en Plasencia, desde su oficina de turismo, se proponen rutas por la comarca para disfrutar de la berrea y también alojamientos en distintas casas rurales. Cada vez son más los turista que aprovechan fines de semana para observar la berrea de los ciervos, al tiempo que descansan en las sorprendentes casas rurales de la región.

Los caminos y las carreteras secundarias extremeños están acostumbrados a que crucen por ellos grupos de ciervos apasionados en este momento de celo. Por ello, a los conductores de estas localidades se les pide que extremen las precauciones ante el volante.