Escuela de «pirómanos»

CE CASTROSANTA CRUZ. Los Realejos es un pequeño municipio del norte de Tenerife. Allí, en sus montes, comenzó el pasado lunes uno de los mayores incendios que han afectado a la isla en los últimos

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SANTA CRUZ. Los Realejos es un pequeño municipio del norte de Tenerife. Allí, en sus montes, comenzó el pasado lunes uno de los mayores incendios que han afectado a la isla en los últimos años. Pero esta situación no es nueva.

«El cincuenta por ciento de los conatos que se han registrado en Tenerife en los últimos años se localizan en la zona alta de Los Realejos, entre los Campeches y Fortaleza, en las faldas del Teide a 2.000 metros de altitud», subrayó a ABC el consejero de Medio Ambiente del Cabildo Insular, Wladimiro Rodríguez.

Hay quienes piensan que en la zona existe una auténtica «escuela de pirómanos», ya que los datos no son nada normales. Por este motivo, la Delegación del Gobierno en las Islas ya había tomado nota y medios policiales «peinaban», a petición del Cabildo Insular, el área día y noche desde el pasado mes de mayo. El resultado, ningún conato.

Pero el infortunio llegó el pasado domingo. Ese día a las cinco de la madrugada se inició un pequeño fuego que tardó en ser sofocado unas dos horas por los equipos del Cabildo. 26 horas después y a menos de 300 metros del fatídico lugar -Los Campeches-, un nuevo conato que esta vez sí devastaría el norte de Tenerife.

Los vientos alisios, la humedad en ascenso y la bajada de las temperaturas ayudaron a controlar ayer las llamas. En total, un perímetro de 78,5 kilómetros afectados, lo que comprende casi 15.000 hectáreas de monte.

Cosa de santería

Una vez calmada la situación, los investigadores se han puesto manos a la obra. Cualquier pista es buena para descubrir al o los autores del delito y pronto los trabajos han dado resultados. Fuentes no oficiales confirmaron que la Policía podría haber estrechado mucho el cerco en torno a los presuntos pirómanos, aunque oficialmente sólo se ha confirmado la aparición de un «dispositivo de ignición» en el lugar de los hechos.

Pocos datos más hay sobre este aparato en cuestión, aunque podría tratarse de utensilios propios de alguna religión de origen cubano o venezolano, que han proliferado en los últimos años en la isla. De este modo se abre una nueva vía de investigación, que no ha hecho más que comenzar.

Si los trabajos de Policía y Seprona dan buenos resultados, los detenidos acompañarían a Juan Antonio Navarro Armas, el vigilante forestal que originó el fuego en la isla de Gran Canaria el pasado viernes para lograr una prórroga de su contrato laboral y que desde el miércoles se encuentra en prisión.

Ese mismo día, el presidente del Cabildo tinerfeño, Ricardo Melchior, explicó en rueda de prensa que según algunos estudios por cada 100.000 habitantes hay un pirómano, por lo que a Tenerife le corresponderían ocho, sin contar la población flotante de la isla. Estos alumnos «aventajados» habrían hecho bien su tarea este verano, pues en años anteriores los datos de la lucha contra incendios era satisfactoria.

En los últimos ejercicios la superficie afectada por incendios era mayor fuera del periodo estival, de hecho en el mes de mayo de 2006 se produjeron los dos incendios más graves del año pasado afectando a 23 y 22 hectáreas de pinar y zonas de cumbre en los municipios de Los Realejos -una vez más- y San Juan de la Rambla, respectivamente.

En cuanto a la causa de los fuegos más de la mitad de los siniestros se debieron en 2006 a causas intencionadas, con un amplio abanico de motivaciones, siendo menor que en otras ocasiones los incendios por negligencia y los accidentales.