Una anguila muerta
Una anguila muerta - REUTERS

Hawái teme el ataque de tiburones tras el vertido de 1.400 toneladas de melaza en el puerto de Honolulu

Miles de peces han perecido desde el lunes y suponen un atractivo para los escualos, las anguilas y las barracudas. Las autoridades desaconsejan las actividades acuáticas por el momento

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Las autoridades sanitarias de Hawái han alertado a los bañistas, surfistas y buceadores de que no se adentren en las aguas próximas al puerto de Honolulu. La razón: un vertido de 1.400 toneladas de melaza acaecido el lunes ha matado ya a un buen número de peces, presas potencialmente atractivas para los tiburones, las anguilas y las barracudas.

El Departamento de Salud de Hawái está limpiando el área y retirando cientos de peces. «En las próximas semanas retiraremos miles más», ha declarado a los medios locales el portavoz del organismo, Janice Okubo. «No existe riesgo alguno para los humanos», pero «el crecimiento inusual de las algas marinas puede ser un peligro medioambiental derivado del vertido».

«No podemos prever en estos momentos si bajará el número de visitantes», afirman fuentes oficiales del sector turístico hawaiano.

El derrame de melaza se produjo a partir de una fuga en una de las tuberías que emplean los barcos de Matson Navigation Co. para cargar sus tanques de almacenamiento con esta sustancia marrón azucarada. La empresa naviera solventó el problema el martes. Y se enfrenta a una posible multa, tal y como contempla la Ley de Agua Limpia de Hawái.

Se calcula que unos 880.000 litros de melaza han llegado al puerto de Honolulu y a la laguna Keehi (el equivalente a llenar una tercera parte de una piscina olímpica).

«No he visto nada igual en 37 años. Todo el fondo marino está cubierto con melaza. Peces, cangrejos, langostas, gusanos y demás animales han muerto», comentó a una televisión local Roger Smith, propietario de una tienda dedicada al buceo.