La reserva privada Sabi Sand, dentro del Parque Nacional Kruger, ha tardado 18 meses en inyectar la solución antiparasitaria a sus más de 100 rinocerontes
La reserva privada Sabi Sand, dentro del Parque Nacional Kruger, ha tardado 18 meses en inyectar la solución antiparasitaria a sus más de 100 rinocerontes - ABC

Una reserva sudafricana «envenena» los cuernos de sus rinocerontes para combatir el furtivismo

La mezcla de antiparásitos e indeleble tinte rosa es inocua para los animales, pero enfermaría «seriamente» a quien consumiera algún producto derivado de tales cuernos

NATURAL
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La reserva privada Sabi Sand, ubicada dentro del Parque Nacional Kruger de Sudáfrica, ha inyectado una mezcla de antiparásitos e indeleble tinte rosa en los cuernos de los más de 100 rinocerontes que viven en el espacio. Les ha llevado 18 meses concluir su «radical iniciativa». Su objetivo es combatir el furtivismo, declara un responsable de la reserva, Andrew Parker, a The Guardian.

Desde enero, 203 rinocerontes han sido abatidos en Sudáfrica por sus cuernos, muy valorados en la medicina tradicional de los países asiáticos; 145 de ellos, en el parque Kruger, recuerda el diario británico.

El proceso de «toxificación» se inicia aplicando un tranquilizante al animal, a fin de poder perforar su cuerno e inyectarle la mezcla de antiparásitos (utilizada también para controlar las garrapatas de las ovejas, vacas y caballos) y tinte rosa.

«La mezcla es inocua para el rinoceronte. Tampoco es letal para el ser humano, aunque si consume productos derivados de estos cuernos enfermará seriamente. Lo cual es "bueno", porque su experiencia le servirá para alertar a otros, y detener el tráfico ilegal de cuernos de rinocerontes. El rosa es tan visible, que los cazadores serían muy estúpidos si decidieran abatir a estos animales "envenenados"», explica Parker.