Works: el aceite hecho a medida para tu scooter

Los motores de estos vehículos tienen más exigencia de lubricación en comparación con los de las motos o turismos

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Kymco convocó a un reducido grupo de periodistas del motor a su nueva tienda oficial en Madrid para explicarnos el proceso de creación y la razón de ser de un nuevo aceite específico para scooter que busca situarse entre los mejores del mercado.

WORKS es la unión de dos grandes compañías, KYMCO y Repsol, que en 2016 unen sus fuerzas para crear un aceite de alta gama, con la máxima certificación y diseñado exprofeso para los motores de scooters pues sus motores tienen más exigencia de lubricación en comparación con los de las motos o turismos.

Los scooters trabajan con menor volumen de aceite que las motos y que los coches. Los scooters cuentan con un cárter pequeño de un litro o menos y esto exige que los aceites sean de muy alta calidad para resistir mejor la fatiga. En comparación, el cárter de las motos tiene una capacidad de unos dos litros y los turismos de cuatro. Además, hay scooters que el mismo aceite lubrica el motor y la parte de la transmisión y embrague. Esto significa que se ensucian más.

Frente a los turismos, las motocicletas -y en especial los scooters- giran a mas revoluciones, es decir, dan más potencia para su baja cilindrada. Por ello, exigen mejores aceites que refrigeren mejor el motor. Para el primer empuje las motos necesitan entre 2.500 y 3.000 rpm; mientras que los coches necesitan 1.000 rpm. También las nuevas normas anticontaminación hacen que los motores trabajen con menos gasolina y con mayores relaciones de compresión, lo que hace que trabajen más "secos", lo que aumenta la necesidad de refrigeración y lubricación.

Además la conducción urbana, con sus constantes paradas y arrancadas, somete al aceite a una mayor exigencia. Este se encuentra en la parte interior del cárter, y en pocos segundos se ha de desplazar por todo el motor para llegar a todas las piezas. Dentro de los scooters, los motores con refrigeración por aire exigen mayor calidad de aceite, ya que tienen mayor estrés térmico que los motores refrigerados por agua. También se requiere de una formulación específica, no sirven los aceite de coche pues los aditivos son diferentes e incluso pueden ser perjudiciales para elementos mecánicos tan importantes como el embrague.

WORKS cuenta con la máxima certificación posible de aceites para scooters. Esta homologación (JASO MA-2) obliga a formular los aceites con unos aditivos para minimizar el deslizamiento del embrague (favorecer que los embragues no patinen).

Diseño

WORKS es un aceite Premium, alta gama, con una viscosidad SAE 10W-40 y especificación máxima (API SN y JASO MA-2).

Para llevar a cabo este nuevo reto, Repsol se apoyó en la tecnología existente, en los ensayos de motor y campo, en los nuevos estudios de laboratorio y en la evaluación de los componentes.

Durante la fase del diseño, participó un equipo de 5 técnicos y 4 responsables de proyecto del Laboratorio de Lubricantes de Repsol; 2 ingenieros y 3 técnicos del Laboratorio de Motores.

Análisis en laboratorio

Repsol ha llevado a cabo 13 ensayos específicos en Technology Lab para el desarrollo del aceite WORKS.

Índice de Viscosidad (ASTM)). El índice de viscosidad es un indicador que mide la variación de la viscosidad en función de la temperatura. Cuanto mayor es este índice, mejor comportamiento tendrá el lubricante. Este indicador informa de la calidad de los componentes y de si es 100% sintético.

Viscosidad CCS (Cold Cranking Simulator). Indica el comportamiento del aceite a baja temperatura. Cuanto menor sea esa viscosidad mejor prestación tendrá el aceite, sobre todo mientras el motor no alcance la temperatura óptima de trabajo. El límite máximo de viscosidad admitida debe ser inferior a 7.000 mPa.s a -25ºC para un aceite de grado SAE 10W-40.

Viscosidad MRV (Mini Rotary). Indica mayor o menor facilidad que tiene el aceite para ser bombeado cuando está a muy bajas temperaturas. Cuanto menor sea esa viscosidad, mejor fluirá el aceite y antes llegará a lubricar todas las partes del motor. El límite máximo de viscosidad admitida debe ser inferior a 60.000 mPa.s a -30ºC para un aceite de grado SAE 10W-40.

Viscosidad HTHS (alta temperatura y alta cizalla). Indica el espesor de la película protectora con el motor caliente que crea el lubricante en estas condiciones. A mayor valor de viscosidad HTHS, mayor protección frente al desgaste. Por otra parte, valores excesivamente altos tampoco son muy recomendables ya que van en perjuicio del consumo de combustible. El límite mínimo admitido de viscosidad HTHS debe ser superior a 3,5 mPa.s para ese grado de viscosidad.

Estabilidad a la cizalla. Evalúa la resistencia que tiene el aceite frente al esfuerzo mecánico ocurrido en el motor que le puede hacer perder viscosidad y por tanto adelgazar peligrosamente la película lubricante. Cuanto menor porcentaje de pérdida por cizalla mejor y más resistente será el lubricante. Ningún aceite debería tener una pérdida de viscosidad superior al 15% comparado con el aceite fresco.

Azufre. Indicador de la calidad de los aceites base empleados. Los aceites base minerales llevan más azufre que las bases sintéticas. Cuanto más azufre más contaminantes se producen en la combustión.

Contenido en Fósforo. El fósforo es un componente del aditivo antidesgaste del lubricante. Un contenido muy bajo de este compuesto no proporcionará suficiente protección frente al desgaste en el motor, pero un exceso de este aditivo puede bloquear y saturar el catalizador de los gases de escape. Valores de este elemento entre 800 y 950 ppm se consideran adecuados y un aceite bien balanceado.

Desgaste 4 Bolas. Permite conocer la capacidad protectora del aceite. El ensayo consiste en aplicar carga a unas bolas de acero en contacto y girando una sobre el resto y en medir su desgaste. Valores por encima de 0,5 mm de huella de desgaste se pueden empezar a considerar elevados.

Calorimetría (PDSC). Este método evalúa la resistencia a la oxidación que tiene el aceite frente a las altas temperaturas producidas en el motor. Cuanto mayor sea el valor obtenido mejores prestaciones antioxidantes tiene el lubricante.

Estabilidad a la oxidación. Este método evalúa la resistencia a la degradación y oxidación de un aceite cuando se ensaya en un matraz dentro de un baño de aceite durante 192 horas a una temperatura de 170ºC e insuflando un caudal de aire para acelerar la oxidación. Cuanto menores sean los valores obtenidos en incremento de viscosidad, incremento de acidez, incremento de la oxidación y mejor aspecto del matraz con menos depósitos, mayor resistencia a la degradación y oxidación presentará el lubricante.

Formación de depósitos TEOST. Este método evalúa la tendencia a formarse depósitos en una varilla calentada a 285ºC durante 24 horas. Correlaciona muy bien con la formación de depósitos en los pistones del motor. Cuanto menores sean los valores obtenidos menor tendencia a degradarse y formar depósitos tiene el lubricante. Valores por encima de 45 mg de depósitos no son adecuados.

Volatilidad Noack. Este método indica el porcentaje de pérdida de compuestos ligeros que tiene el lubricante cuando se encuentra a alta temperatura, por tanto, va relacionado con el consumo de aceite, cuanto más volátiles tenga más consumo de aceite se producirá en el motor. Ningún aceite debería tener una pérdida de masa de aceite por volatilidad superior al 15% comparado con el aceite fresco.

Fricción promedio HFRR. En este método asociamos el coeficiente de fricción del lubricante como la fricción necesaria para que no patine el embrague de la transmisión, teniendo en cuenta que en la mayoría de las motocicletas el mismo aceite lubrica el motor y la transmisión. Por tanto, un coeficiente de fricción en cierta medida elevado, lo asociamos como una buena propiedad.

Works, el aceite que mejor cumple

WORKS es un aceite de 4 tiempos de alta gama que responde a las cuatro preocupaciones de los usuarios de motos y scooters.

1. Protección del motor, embrague y caja de cambio frente al desgaste. Esencial y muy importante en motores altamente revolucionados y sometidos a altas temperaturas, como son las motocicletas de 4 tiempos. La fricción en estos motores puede ocasionar un mayor desgaste metálico en los engranajes del cambio y se percibe por los ruidos y vibraciones. ¿Cómo saber si el lubricante protege el motor, el embrague y la caja de cambio? Para ello, es relevante la información que se deprende de los análisis sobre la viscosidad (por ejemplo, ‘Viscosidad HTHS’, que indica el espesor de la película protectora con el motor caliente que crea el lubricante en estas condiciones) y el desgaste (‘Ensayo 4 Bolas’, por ejemplo).

2. Limpieza y durabilidad del motor. Además de la principal función de un aceite de lubricar y proteger al motor, un aceite de motocicletas ha de mantener limpio el motor. ¿Cómo? Gracias a sus propiedades detergentes y dispersantes, se puede minimizar la contaminación que procede del exterior (como agua, combustible, polvo o carbonilla que se genera en la combustión del motor) y evitar que esta se acumule en el pistón y en los segmentos o que los cilindros se rallen.

También se mantiene limpio el motor cuando el lubricante ofrece resistencia a la oxidación. Con ello, se evita que los productos de la oxidación reaccionen con los contaminantes causando lodos, barnices e incluso productos corrosivos. A mayor resistencia a la oxidación, menor generación de residuos, motor más limpio y aumento de su durabilidad.

3. Vida útil del aceite. Hay que tener en cuenta que con el paso del tiempo el aceite se espesa, es decir, aumenta su viscosidad. Se pueden degradar por oxidación térmica y por pérdida de componentes volátiles; y cuando esto ocurre la lubricación se transforma en muy deficiente. Por ello, los aceites con menor consumo por evaporación son mejores. Su vida útil es mayor.

4. Comodidad en la conducción. Suave y rápida respuesta de embrague. El parámetro que más influye en la comodidad al conducir es la fricción en el embrague. A mayor fricción, mejor respuesta en el cambio. Para ello, se tiene en cuenta el ensayo de medición de los coeficientes de fricción obtenidos en la máquina HFRR. Los valores elevados se asocian como una buena propiedad.

Producción y distribución

WORKS inicia su producción en 2017 en el Complejo Industrial de Puertollano de Repsol, donde la petrolera fabrica sus aceites a nivel mundial.

La base y los aditivos de WORKS se almacenan por separado, se mezclan en los tanques de fabricación y tras superar los estrictos controles de calidad de orden, tiempo, temperatura, presión… el aceite queda listo para su envasado.

Su primer control de calidad se realiza con la primera muestra de la mezcla de la base y de los aditivos. Para el segundo control se toma la muestra del primer envasado; se mide su viscosidad y se comprueba de nuevo que siga el patrón del aceite maestro.

Del almacén de Repsol en Puertollano salen los bidones y envases directamente a la sede KYMCO España, en Madrid, para su posterior envío a los 1.000 puntos de venta de la red KYMCO en nuestro país, donde está disponible para el usuario en botellas de un litro a un precio recomendado de 11,50 euros + IVA.