Qué es el volante bimasa y por qué cuesta tanto su reparación

El volante bimasa de la mayoría de los coches actuales es una verdadera pesadilla para los bolsillos. Su sustitución requiere de un buen número de horas de trabajo y su precio medio roza los 700 euros, aunque puede ser mucho más caro

MadridActualizado:

El volante motor es un elemento que sirve para dar mayor regularidad al giro del motor y absorber los golpes de las sucesivas explosiones en los cilindros. Su nombre completo es volante de inercia, porque lo que hace es acumular energía cinética e inercia. Con la proliferación de los motores diésel de alta compresión y más recientemente de los motores de 3 cilindros, se ha extendido el uso de volantes bimasa que reducen las vibraciones intrínsecas de este tipo de mecánicas. Son eficaces mejorando la suavidad de funcionamiento, aunque esto hace que sena más delicados y, sobre todo, caros.

Los volantes de inercia no son más que un disco de hierro fundido que tienen una masa determinada y un equilibrado para que el giro del motor sea preciso y sin desequilibrios. En su parte exterior tienen un dentado que es sobre el que se engrana el motor de arranque que hace girar el motor cuando le damos a la puesta en marcha. A él va acoplado el embrague o el convertidor de par, dependiendo del tipo de transmisión.

Los volantes bimasa están formados en realidad por dos volantes de inercia, concéntricos. El interior gira casi solidario al exterior arrastrado por unos elementos elásticos que se encargan de absorber las vibraciones del funcionamiento del motor. Lo que suele suceder es que esos elementos elásticos ceden con el tiempo. Y al envejecer esos elementos elásticos provocan dos efectos:

-Varían la frecuencia natural de resonancia del sistema, de modo que aparecen vibraciones que no deberían.

-Al estirarse, pueden provocar roturas graves, ya sea porque ambos volantes llegan a golpearse o incluso porque los muelles pueden llegar a romperse y el volante interior se desprende. Al estar girando a gran velocidad, este desprendimiento acaba en una avería grave, literalmente es como empezar a martillazos con la caja de cambios del motor, que suele fracturarse.

Precio y revisión

Desde Autocasión detallan que el cambio del volante de motor de un coche se sitúa como una de las reparaciones más comunes en los talleres españoles y cuesta 692 euros de media, si se tiene en cuenta el precio de dicha reparación para los cincos modelos más vendidos en lo que va de año.

La plataforma «online» para calcular y reservar reparaciones en un taller Autingo ha seleccionado los cinco coches más vendidos (Seat León, Seat Ibiza, Volkswagen Polo, Dacia Sandero y Volkswagen Golf) en lo que va de 2018 según los datos de la Asociación Nacional de Importadores de Automóviles, Camiones, Autobuses y Motocicletas (Aniacam) y ha calculado a través de su plataforma el coste de las cinco reparaciones que más se realizan en los talleres españoles.

Autingo señala que entre las averías más habituales que se registran en los talleres españoles, la más cara es la sustitución del volante de motor. El Volkswagen Golf tiene el precio más bajo para esta intervención, con 617 euros, mientras que para el Dacia Sandero el coste se eleva hasta 797 euros.

Por lo tanto las razones por las que debemos cambiarlo en cuanto notemos algo raro, son múltiples. Las consecuencias de seguir usando el coche cuando el volante bimasa está fallando pueden ser ruinosas. Si se desprenden las piezas del volante lo más seguro es que se rompa la carcasa de la caja de cambios e incluso el bloque motor, reparaciones que pueden suponer un coste de más de 3.000 euros.

Los principales motivos por los que estas reparaciones superan la barrera de los 500 euros es porque requiere de muchas horas de mano de obra -para llegar a él es necesario desacoplar la caja de cambios del motor, lo cual suele llevar un mínimo de 4 horas de trabajo- y que el recambio es caro. Hay muchas diferencias de precio entre marcas, pero el precio medio de un volante bimasa está en el entorno de los 500 euros, a los cuales se debe sumar el precio del disco y maza de embrague, elementos que se deben cambiar en conjunto, así como el mencionado retén del cigüeñal.

Los síntomas para detectar el problema y solucionarlo cuanto antes serían vibraciones extrañas y un inicio de marcha a trompicones. Cuando soltamos lentamente el embrague notamos en el pedal una vibración y falta de suavidad y que el coche empieza a moverse con suaves tironcitos en lugar de salir de manera homogénea. Cuando la cosa ya está peor, incluso se llegan a escuchar ruidos extraños provocados por las masas del volante motor golpeándose entre sí.