Vídeo: Qué pasa cuando estrellas un coche de hidrógeno

El Hyundai Nexo se enfrenta a las exigentes pruebas de certificación EuroNCAP

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La incipiente tecnología del hidrógeno despierta algunas dudas entre el público general. Entre ellas, cierta preocupación sobre la seguridad de los vehículos impulsados por esta tecnología.

Sin embargo, las pruebas de certificación de Euro NCAP demuestran que en este apartado no hay nada que temer. El Nexo, el SUV de segunda generación de Hyundai, acaba de afrontarlas y las ha superado con nota: cinco sobre cinco, convirtiéndose en el vehículo de su segmento más seguro del mercado.

Después de probar 23 modelos a lo largo del año 2018, el organismo europeo encargado de analizar la seguridad de los automóviles nuevos no ha dudado en galardonar al Hyundai Nexo como el mejor de su categoría, la de los SUV grandes, un segmento en el que todos los competidores emplean sus últimas tecnologías de seguridad, tanto pasiva como activa.

El Nexo incorpora el paquete Hyundai SmartSense. Un elenco de tecnologías reduce de manera significativa el riesgo de colisión y proporciona una mayor comodidad a bordo del vehículo. Una de las más aplaudidas por Euro NCAP y otros organismos internacionales es el Asistente de Colisión frontal (FCA) con detección de peatones, que alerta a los conductores sobre situaciones de emergencia y actúa de manera autónoma sobre los frenos para evitar un atropello o una colisión. Gracias a un radar y una cámara situados en la parte central del vehículo, el sistema opera en tres etapas: primero advierte al conductor mediante señales acústicas y visuales, después controla el freno de acuerdo con el nivel de peligro y, por último, aplica la máxima fuerza de frenado para evitar una colisión o minimizar el daño cuando el choque es inevitable.

Euro NCAP también otorgó la máxima puntuación al Sistema Activo de Seguimiento de carril (LFA), una tecnología novedosa que complementa al Sistema Activo de Cambio involuntario de carril (LKA). Este dispositivo es capaz de mantener el vehículo en el centro del carril actuando sobre la dirección y alertar al conductor si detecta movimientos inseguros. Funciona a una velocidad de entre 0 y 150 km/h, por lo que abarca todo el rango de conducción dentro de los límites legales.