Jaime Barea, Ana Sánchez y Raúl Palacios, de Ganvam
Jaime Barea, Ana Sánchez y Raúl Palacios, de Ganvam

Los vendedores de vehículos piden al próximo Gobierno que priorice un plan de achatarramiento

Ganvam, la patronal de la distribución, reclama la creación de una Secretaría de Estado de Automoción que establezca un marco estable para el sector y sirva de intermediario

Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

Unai Mezcua

A poco más de un mes de las elecciones generales, la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor, Reparación y Recambios, Ganvam, reclama al próximo Ejecutivo que priorice un plan de achatarramiento. Una medida necesaria, a juicio de su presidente, Raúl Palacios, para acabar con el problema «más inminente» del sector: la elevada edad del parque automovilístico, que con 12,3 años, es el más antiguo de los grandes países europeos.

«Eso solo se puede solucionar, a corto plazo, cambiando los vehículos antiguos por otros que cumplan la normativa Euro6, da igual si están sin matricular o son usados», aseguró Palacios en un encuentro con periodistas, en el que Ganvam presentó un paquete de propuestas como «programa electoral». Un estímulo que debe estar por delante de las ayudas a la adquisición de un coche eléctrico, aunque ambas puedan ser complementarias. «Queremos que se apoye el coche eléctrico, pero desde la premisa de que aún es limitado. Ahora mismo no tiene sentido hacer grandes inversiones en su introducción cuando existen grandes barreras de entrada», explica Palacios, que pone como ejemplo a seguir el plan de incentivos del Gobierno vasco, con ayudas para la adquisición de todo tipo de vehículos nuevos.

Para fomentar la electrificación, la asociación apuesta por un plan estructural con medidas de corte fiscal que facilite que las empresas electrifiquen sus flotas. «Luego, su renovación genera un parque de vehículo de ocasión seminuevo que llega al ciudadano a menor precio pero con confianza», detalló Ana Sánchez, directora general de Ganvam.

Para reforzar esta confianza en el mercado de la segunda mano, que según la asociación cobrará aún más importancia en los próximos años frente al declive de la venta de coche nuevo, la asociación apuesta por lo que denomina «sello de calidad Ganvam», avalado por la DGT, que asegure la trazabilidad de cualquier vehículo y certifique su kilometraje y su correcto mantenimiento a lo largo de todas las etapas de su vida útil.

Granvam reclamó igualmente la creación de una Secretaría de Estado de Automoción que establezca un marco estable para la industria y sirva de intermediario entre los distintos actores del sector. Se trataría, según definió Palacios, «de una secretaría con un perfil eminentemente técnico, independiente, con presupuesto propio, que fuera capaz de velar por la venta y la postventa, que no estuviera adscrita a ningún color político y pudiera definir el marco de la automoción en España de aquí al objetivo de descarbonización de 2050».

Esta Secretaría serviría también como instrumento de intermediación para evitar situaciones «desfavorables» entre fabricantes y red comercial en un contexto de surgimiento de la venta online y de introducción de nuevos modelos de movilidad. Un posible punto de roce sería la solicitud por parte de los distribuidores de poder acceder a los datos generados del vehículo mediante una plataforma «abierta y segura». «De otro modo toda la posventa del vehículo queda en manos de un único actor, el fabricante, que podría manejar la situación a su antojo», asegura Palacios.

Asimismo, la asociación insiste en medidas históricas como traspasar la presión impositiva de la compra al uso, mediante la desaparición del impuesto de matriculación y la reformulación de el de circulación para que se base en las emisiones; así como un IVA reducido a las operaciones de mantenimiento y reparación; y un plan de apoyo a la digitalización de la Pyme.