Vídeo: Así anticipa Tesla un accidente - RC

TwitterEl vídeo de una pareja dormida al volante resucita el debate sobre la falsa conducción autónoma de Tesla

S. M.
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A cien kilómetros por hora... y dormido. El vídeo de una pareja echando una cabezada a bordo de su Tesla, grabado en Estados Unidos y difundido en Twitter, ha resucitado el debate sobre las capacidades del sistema de conducción automatizada Autopilot de la marca californiana.

El vídeo, el último de una cascada de grabaciones similares - en ocasiones incluso respaldadas en Twitter por el fundador de la compañía, Elon Musk-, ha motivado un comunicado por parte de Tesla en la que ésta asegura que el sistema emite avisos sonoros cada 30 segundos para mantener al conductor despierto y atento. La apreciación, presente también en los manuales de instrucciones de sus vehículos, no es menor, puesto que ya se han contabilizado al menos cuatro accidentes mortales (tres en Estados Unidos y uno en China) de vehículos que circulaban con el Autopilot (traducido comercialmente como Piloto Automático) activado, además de muchos otros sin víctimas mortales.

Publicitado como un sistema de asistencia avanzado, el Autopilot, similar a los asistentes de fabricantes como Mercedes, BMW o Volkswagen, funciona mediante ocho cámaras, doce sensores ultrasónicos y un radar frontal que permiten una visión periférica de 250 metros, faculta al vehículo mantenerse en el carril, ajustar la distancia con el vehículo precedente o incluso desplazarse para adelantar, si el conductor acciona un intermitente. Funcionalidades que llevan a muchos a entender el sistema como totalmente autónomo, es decir, capaz de circular sin intervención humana.

La propia marca ha contribuido en ocasiones a esta confusión, al publicitar un pack de «Capacidad de Conducción Autónoma Total» en sus modelos. Actualmente, el fabricante especifica en su web que «el sistema se ha diseñado para realizar viajes de corta y larga distancia sin necesitar ninguna acción por parte de la persona en el asiento del conductor». No obstante, precisa que dichas funcionalidades estarán disponibles «en el futuro».

En la actualidad, Tesla recuerda a los propietarios la necesidad de mantener la atención sobre el vehículo, puesto que por ahora ni técnica ni legalmente está capacitado para circular por sí mismo. Por ahora, sus modelos se sitúan entre los niveles 2 y 3 de la escala de automatización de la NHTSA -la agencia norteamericana de seguridad en el transporte- que ubica la conducción sin intervención humana a partir del nivel 4, de un total de 5 escalafones.

En el siguiente escalón, el 4, se situarían los prototipos de Waymo, la filial de Google dedicada a la conducción autónoma, o Uber, que a diferencia de los modelos de Tesla cuentan con un sensor LiDAR frontal para detectar obstáculos. Tesla, por su parte, argumenta que este sensor, extremadamente caro (su precio se sitúa en torno a los 25.000 euros) es innecesario y su función puede suplirse mediante las cámaras y sensores que ya equipan sus vehículos, si bien insiste en que está esperando para implementar la conducción totalmente autónoma hasta haber recopilado suficiente información de sus vehículos activos y hasta que la legislación de los distintos países la permita.