La DGT trabaja en un curso de conducción segura para bonificar a los motoristas con hasta 4 puntos

Los motivos que han llevado ha la DGT a favorecer que el colectivo motero mejore su formación los encontramos en los malos resultados de seguridad vial y su clara vinculación con la falta de destreza y control al manillar de una motocicleta

Madrid Actualizado: Guardar
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La Dirección General de Tráfico (DGT) pone en marcha el proyecto (aún en fase de borrador) que hará posible que se puedan recuperar o bonificar hasta 4 puntos tras asistir a un curso de conducción segura acreditado. Los motivos que han llevado ha la DGT a favorecer que el colectivo motero mejore su formación los encontramos en los malos resultados de seguridad vial y su clara vinculación con la falta de destreza y control al manillar de una motocicleta. Solo en el periodo 2014-2017, y según DGT, los fallecidos en accidentes de motocicleta han aumentado un 25% más que ningún otro modo de desplazamiento.

La conducción de una motocicleta es singular y singular tiene que ser su tratamiento frente a otros colectivos de usuarios menos vulnerables. La iniciativa es buena y demandada desde hace tiempo por fabricantes, asociaciones de motoristas, autoescuelas y expertos en seguridad vial. La formación es pieza clave en la seguridad vial, pero en el caso de las motocicletas constituye su verdadero escudo para prevenir una consecuencia fatal, motivados por errores o imprudencias (propias o ajenas) en la conducción. La sola experiencia en la conducción de motocicletas no es suficiente garantía de seguridad, como lo demuestra el hecho de que 6 de cada 10 fallecidos en motocicleta tienen una antigüedad de permiso superior a los 10 años.

El borrador de la orden ministerial, a la que han tenido acceso desde Ecodriver, regula el contenido, los requisitos y la duración mínima de los cursos de conducción segura en motocicleta cuya realización conlleve compensación de puntos (siempre que no se supere el máximo de quince puntos), así como los mecanismos de certificación y control de los mismos. Los puntos relevantes, entre otros, que regulará la futura orden ministerial son:

1. OBJETO: Los cursos tendrán un doble objetivo, aumentar conciencia sobre riesgos/consecuencias y formar en técnicas de conducción preventiva y en la importancia de los elementos de protección.

2. CERTIFICACIÓN: Los cursos deberán ser certificados previamente por entidades acreditadas ante ENAC. Existirán dos tipos de certificaciones en función si el curso es específico para zona urbana o interurbana.

3. DESTINATARIOS: Los cursos estarán dirigidos a los conductores que hayan perdido puntos de su permiso y también a los que simplemente quieran hacer un curso para mejorar su conducción con la garantía de un curso certificado y avalado por la DGT. Aunque pueden participar como alumnos conductores que no posean permiso específico de motos (ejemplo B con 3 años de antigüedad, que pueden llevar motos de hasta 125cc), para que les sirvan a efectos de recuperar puntos deberán tener permiso A1, A2 o A.

4. CLASES DE CURSOS: Se establecen dos tipos de cursos según el entorno (urbano o Interurbano) y dentro de cada curso se dividirán según la categoría de la motocicleta y su permiso necesario para conducirlas.

5. DURACIÓN: Los cursos tendrán una duración mínima de 8 horas (2 teóricas y 6 prácticas).

6. CONTENIDO: El contenido y la formación difieren según sea su ámbito urbano o interurbano, y toman como guía los que en su día promovió la DGT en la plataforma www.enmotomasseguro.com ajustados al protocolo del grupo de trabajo GT52.

7. ORGANIZACIÓN: Los ratios de alumnos/monitor son los siguientes:

• Formación teórica 10/1

• Formación circuito cerrado 5/1

• Formación práctica circulación urbana 3/2

• Formación práctica circulación interurbana 5/2

8. EQUIPO DE PROTECCIÓN: Para realizar el curso tanto alumnos como monitores deberán utilizar cascos, equipos completos de protección homologados y botas que protejan suficientemente los tobillos.

9. ELEMENTOS PERSONALES: Además de contar con un titular del centro y un responsable del curso ante la DGT, la OM establece que el personal docente tendrá que reunir los siguientes requisitos, según el caso:

• 5 años de antigüedad, no haber perdido el permiso de conducir por agotar saldo de puntos o por sentencia judicial en los 10 años anteriores, experiencia de 100 horas de formación (50 teóricas y 50 prácticas) como instructor de cursos de conducción segura en los 5 años anteriores.

• En defecto de lo anterior, Profesor de Formación Vial que esté dado de alta en una autoescuela y que haya impartido al menos 10 cursos para la obtención del permiso A en los 5 años anteriores a la certificación del curso.

10. VEHÍCULOS A UTILIZAR: Dependerán de la clase de permiso a la que vaya dirigido el curso.

• Cursos de conducción segura AM: ciclomotores de dos ruedas.

• Cursos de conducción segura A1: motocicletas con una cilindrada máxima de 125 cm³, una potencia máxima de 11 kW y una relación potencia/peso máxima de 0,1 kW/kg

• Cursos de conducción segura A2: motocicletas con una potencia máxima de 35 kW y mínima de 11kW una relación potencia/peso máxima de 0,2 kW/kg y no derivadas de un vehículo con más del doble de su potencia.

• Cursos de conducción segura A: motocicletas con una potencia no inferior a 35 Kw con independencia de su relación potencia/peso.

11. INSTALACIONES: El centro deberá disponer de:

• Aula de formación teórica de 15 m² como mínimo.

• Instalaciones para la realización de la formación práctica, con requisitos de dimensiones que establecerá un ANEXO que describe las diferentes pruebas.

12. MECANISMOS DE CERTIFICACIÓN Y CONTROL: Los centros deberán contratar a la Entidad de Inspección, Autoría y Control que seleccionen y remitirle anualmente la programación de los cursos (al menos 6) que se vayan a impartir con el fin de que esta entidad pueda realizar inspecciones periódicas y sin previo aviso de las mismas.

Analizando el borrador de la OM se pueden extraer otras consideraciones:

Se apuesta por la modalidad obligatoria presencial. Esta modalidad es la aconsejada por los expertos cuando se quieren propiciar y fortalecer cambios de actitudes y de motivaciones relacionadas con la prevención de riesgos.

Puede darse el caso de que a un conductor le resulte mucho más económico y fácil hacer un curso de motos y recuperar 4 puntos que ir por el cauce normalizado aunque no sea usuario de moto.

Para optar a los cursos normalizados de recuperación parcial de puntos existe la restricción de que solo pueden realizarse una vez cada 2 años, sin embargo en esta nueva opción se podrá realizar como máximo un curso de cada tipo (urbano/carretera convencional) cada dos años. Lo que no establece la OM es si entre los cursos de recuperación de puntos «normales» o los de moto existe también restricción temporal para sumar puntos.

Sería momento también, si se cree realmente en la importancia de la formación específica para conducir motocicletas, de retroceder, en lo que en su día se creyó como buena medida para un acceso progresivo a la conducción de motocicletas, y no permitir que con un permiso B con tres años de antigüedad se puedan conducir motocicletas de hasta 125 cc. Los propios estudios de la DGT señalan que el riesgo para los conductores de permiso B+3 es 1´5 veces superior al de los conductores con permiso específico de motocicleta.

Como conclusión, la medida de recuperar puntos con la realización de cursos de conducción segura de motos es acertada y muy necesaria para atajar una siniestralidad in crescendo, pero la forma de llevarla a la práctica tiene matices (sobre todo en relación a los docentes) que sería necesario mejorar.