Seat prevé máxima carga de trabajo en Martorell en los próximos cinco años

El presidente de la automovilística muestra optimismo pese al retraimiento del mercado y el bloqueo institucional

Frankfurt (Alemania) Actualizado: Guardar
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La mayor planta industrial de España, la factoría de Seat en Martorell, tiene garantizado un horizonte de tranquilidad y una previsión de funcionar a su máxima capacidad durante los próximos cuatro o cinco años, lo que implica en condiciones normales sacar de la factoría medio millón de coches al año. Es la previsión con la que trabaja la dirección de la compañía, que asegura que pese al contexto general de retraimiento del mercado de automóviles, Seat como vendedor de vehículos, pero también como productor, tiene por delante un horizonte despejado, tal y como ha asegurado este mediodía el presidente de la automovilística, Luca de Meo.

En el Salón Internacional del Automóvil de Frankfurt (IAA) para presentar el prototipo del Tasvascán, que será si se decide llevarla a producción la nueva enseña 100% eléctrica de Cupra, Luca de Meo ha aludido al futuro de la factoría de Martorell, donde como ejemplo de que las cosas van bien ha recordado que «este ha sido el primer año en que en una de las líneas se ha trabajado todo el mes de agosto».

Tras acumular cinco años seguidos de récord de ventas, en la planta de Martorell en 2018 se produjeron 474.000 vehículos, mientras que la previsión es cerrar este 2019 superando el medio millón de unidades, acercándose a la punta histórica de producción de principios de este siglo. Únicamente una debacle económica podría truncar las buenas perspectivas para los próximos años, un optimismo razonable pese a que en el presente actual, los niveles de producción del Audi A1 están por debajo de las previsiones debido a la tímida respuesa del mercado.

«Cuando llegué a la dirección de Seat» (en 2015), Martorell fabricaba 350.000 coches, y desde entonces hemos contratado a 1.500 personas más», hasta alcanzar los 14.000 que trabajan ahora, ha señalado el presidente de la firma en un encuentro con la prensa.

La fábrica barcelonesa, especializada dentro del grupo Volkswagen en la producción de vehículos pequeños funciona con tres líneas de producción: en una se fabrican el Ibiza y el Arona, en otra el A1 y en otra el Leon, que compartirá espacio con el Cupra Formentor a partir del próximo año. El momento es bueno, ha señalado De Meo, que valora el equilibrio productivo de una marca cuyo «corazón industrial funciona a tope», en alusión a Martorell, pero tiene también la oportunidad de producir coches en otras plantas del grupo Volkswagen.

El presidente de la compañía también ha destacado la necesidad de que se desbloquee la situación política en España -«el parón institucional no ayuda», ha explicado-.