Los riesgos de la movilidad compartida: hasta 500 euros por una utilización incorrecta

Las penalizaciones o percances por un uso indebido del servicio pueden incrementar tu factura, dependiendo de la compañía, hasta los 500 euros

MADRIDActualizado:

Basta darse un paseo por el centro de la ciudad para confirmar de que los vehículos de alquiler por minutos están en auge. Estas empresas cuentan con servicios que permiten a los usuarios desplazarse por la urbe en coches, motocicletas, bicicletas o patinetes eléctricos solo con reservarlos a través de una aplicación móvil. Madrid es una de las capitales europeas con más oferta: cinco marcas de motos, cuatro de coches, cuatro de bicicletas y cuatro de patinetes; que crecen a pasos agigantados.

Más de 8.000 opciones de moverte libremente por la capital con el único límite de la autonomía y con modelos que se adecúan a cada trayecto. Unos servicios que, para 2030, eliminarán de la circulación a 80 millones de coches en Europa y, para 2040, alcanzarán unos ingresos de 237.000 millones de euros, tal y como revela el informe de Oliver Wyman.

Solo es necesario tener el permiso B de conducir y tener más de 18 años –según servicio–. A través de la aplicación, los clientes pueden localizar y reservar el vehículo más cercano dentro de la zona comercial de cada operador y ponerse en marcha.

Multas y penalizaciones

Ocupan aparcamientos, aceras, calles peatonales... sin tener en cuenta que el precio del servicio que están utilizando se puede ver incrementado tras cobrar cargos adicionales. A rasgos generales, si otra persona conduce el coche o estacionarlo en lugares no permitido, supondrá 250 euros de penalización; perder las llaves implicará 350 euros; y dejar el vehículo con el mínimo de batería, fumar en su interior, dejarlo demasiado sucio o incluso olvidar objetos personales, supondrá 50 euros.

Se recomienda confirmar el estado del vehículo, además de sacar fotografías, para evitar reclamaciones posteriores. Si existiese algún daño en el mismo, la empresa cargará en la factura los daños. La cifra puede llegar a los 500 euros –seguro con franquicia, que puedes reducir, pagando más al darte de alta–, y siempre que el usuario haya cumplido con los términos de uso. De no ser el caso, el cliente deberá pagar íntegramente el importe de la reparación.

Sobre todo, porque el último usuario del vehículo es quien deberá pagar la sanción, aunque él no haya sido el causante del desperfecto. Todo lo que pase entre que tu dejes el vehículo y el siguiente lo solicite, será tu responsabilidad si no lo justificas, de ahí la importancia de revisarlo.

En el caso concreto de las compañías de patinetes, que en su mayoría no cuentan con seguro obligatorio, será el usuario el que se haga cargo de cualquier daño ocasionado si sucediese algún percance. Hay modelos que pueden alcanzar los 1.500 euros. Asimismo, el Ayuntamiento de Madrid ya está multando con 90 euros a los usuarios que no circulen debidamente, que se incrementan en 50 euros más por parte de la compañía.