Recomendaciones para un viaje en coche seguro este verano

Durante los meses de julio y agosto están previstos 89,3 millones de desplazamientos de vehículos por carretera, pero con unas pequeñas recomendaciones llegaremos algo más relajados a nuestro destino

MadridActualizado:

Aunque muchos ya han empezado sus vacaciones y con ellas su gran viaje del año, otros muchos están por iniciarlo. Será un viaje con atascos y retenciones de todo tipo. En concreto, durante los meses de julio y agosto están previstos 89,3 millones de desplazamientos de vehículos por carretera, según la Dirección General de Tráfico. ¡Una pesadez! Pero con unas pequeñas recomendaciones llegaremos algo más relajados a nuestro destino.

Así, también para evitar situaciones no deseadas como una avería y reducir el riesgo de accidente, desde Quadis nos indican que el primero consejo y, más importante, es revisar los neumáticos y hacerlo cada vez que se realice un viaje o cada 15 días. Principalmente porque con el calor aumenta el riesgo de pinchazos o reventones, además de que con las altas temperaturas se agrietan y resecan.

Es recomendable comprobar la presión de los neumáticos, incluido el de repuesto, cuando éstos estén fríos, ya que es la única vía para saber la presión real. También hay que prestar atención al dibujo, en concreto, a su profundidad, que no debe menor a los 1,6 mm según recoge la ley a pesar que recomendamos que no estén por debajo de 3 mm, además hay que prestar especial atención al estado general, que no tenga abolladuras o desgastes destacados.

El segundo aspecto al que se debe atender para evitar averías es el nivel de fluidos mecánicos, es decir, el aceite o el líquido refrigerante y de frenos, entre otros. Con respecto a los frenos, es vital revisar las pastillas y los discos de freno, y sobre el motor, vigilar el correcto funcionamiento del sistema de refrigeración.

El aire acondicionado es sinónimo de confort en un coche, y más, en verano, una época en la que su uso es continuado. Precisamente por ello conviene asegurarse de su correcto funcionamiento realizando un repaso general al sistema o incluso una carga de gas refrigerante. En este sentido, resulta recomendable llevar a cabo un cambio de filtro cada 20.000 km y, cuando el coche esté en marcha, ponerlo a una temperatura máxima de entre 21 y 23 grados. Cabe recordar que conducir con el aire puesto y las ventanillas bajadas, aumenta el consumo de combustible.

Por otra parte, para la comodidad y seguridad de los niños, se debe revisar el correcto funcionamiento de los sistemas de retención infantil.

Otra cuestión particularmente relevante es proteger del sol tanto la carrocería como el interior del vehículo. ¿Cómo? Aparcando el coche a la sombra o cubriéndolo con una lona. En lo que respecta al interior, los parasoles son eficaces para evitar el deterioro interior.

Un aspecto que parece menor son los limpiaparabrisas, pero en época estival es clave que las escobillas funcionen correctamente y que se disponga de suficiente líquido limpiaparabrisas para, entre otras cosas, eliminar los insectos incrustados.

En el caso del coche eléctrico, antes de emprender un viaje, es importante conocer cuál es la autonomía y la capacidad de batería del vehículo, así como la orografía del recorrido que se va a llevar a cabo. Y es que no es lo mismo conducir un vehículo eléctrico en llano que en pendiente. Por último, es imprescindible localizar con antelación los puntos de recarga que son compatibles con nuestro modelo.