Las razones por las que no se venden más coches eléctricos

Falta de información sobre las baterías y la falta de incentivos son las principales barreras de este tipo de vehículos a nivel mundial

MADRIDActualizado:

Marcas como Nissan (151 unidades), Hyundai (145), Smart (84), BMW (70) y Renault (56) encabezan la lista de vehículos eléctricos en España. Un tipo de automóviles cuyas ventas registran porcentajes importantes de aumento, pero que todavía están muy lejos de convertirse en mayoritarios.

Los turismos eléctricos registraron un total de 597 matriculaciones en el mes de enero de 2019, lo que supone un incremento del 70% respecto al mismo mes del año anterior y afianza un segmento que crece a buen ritmo, según datos consensuados entre AEDIVE y GANVAM.

Y en el conjunto de Europa el pasado año se cerró con un total de 386.000 matriculaciones de coches eléctricos, lo que supone un crecimiento del 33% respecto a los número del 2017

La falta de información de los conductores sobre las recargas y las baterías, lo poco incentivados que están los vendedores y la falta de infraestructuras son algunas las principales barreras que ha identificado la consultora francesa Capgemini para la venta de vehículos eléctricos en su estudio “Electric cars: at the tipping point?” .

Este informe profundiza en el debate de por qué los consumidores actualmente dudan sobre la compra de automóviles eléctricos y lo que la industria necesita hacer para elevar las ventas.

El análisis se basa en una encuesta online realizada a 762 personas de Estados Unidos, China y de Alemania muy interesadas en adquirir un vehículo eléctrico o que ya lo tienen.

Preguntadas por cuáles son las principales barreras para hacerse con uno, la primera a la que se refieren es la falta de información al respecto.

Un 47% dice conocer bien los coches eléctricos, mientras que solo un 9% asegura tener muy buena información sobre ellos, cuando para el 96% de los encuestados esto es muy importante. Para Capgemini las cifras reflejan que la industria del automóvil no lo está haciendo bien y se está quedando “corta” frente a las expectativas del consumidor.

De acuerdo con el análisis, esto se traduce en los futuros compradores en “temor, incertidumbre y duda”, especialmente en el apartado de los productos complementarios, como son los equipos de carga y su instalación, los cuales facilitan terceras partes en muchos casos.

Los factores que más les preocupan son autonomía (para el 81%), la disponibilidad de estaciones de carga (80%), vida útil de la batería (77%) y la velocidad de carga (75%).

Otra de las barreras que ha identificado la consultora para que no haya más eléctricos en las carreteras del mundo es que en la segunda fase, la de compra, los vendedores no están suficientemente formados o incentivados para venderlos.

Comercializarlos lleva más tiempo, por la mayor demanda de información de los clientes -autonomía (72%), precio (60%), tiempo de carga (54%) y marca (29%)- y porque el margen de beneficio es menor que en un coche de combustión interna.

El tercer obstáculo que para la fuente existe para el cambio masivo al coche eléctrico es que, en la fase de propiedad (la tercera), nuevamente la información, los productos y los servicios están demasiados fragmentados, lo que genera confusión a los conductores.

Calculadora de costes

Sobre este punto se asegura en el informe que los vendedores deben explicarles cómo los clientes pueden usar un coche eléctrico para su día a día sin tener “ansiedad” por las recargas y la falta de autonomía.

Como conclusiones, los expertos de Capgemini proponen a los fabricantes que faciliten un compendio de respuestas a las preguntas frecuentes que se hace una persona interesada en un eléctrico.

También que les muestren en carretera su funcionamiento, que cuenten con una calculadora que les compare el coste de mantenimiento de un vehículo eléctrico frente a otro de motor de combustión (especialmente en EEUU y Alemania, donde los entrevistados aseguran que es primordial) y que a la hora de configurar el coche se tengan en cuenta parámetros como los patrones de conducción o las características del hogar para la instalación del punto de recarga.

Para Capgemini, a menos que se trabaje en esas barreras, las ventas de eléctricos seguirán con un “crecimiento lento, que no interesa a nadie” porque “no hay duda de que el futuro es eléctrico”.

En su opinión, la industria de la automoción debe dar a los consumidores lo que quieren o la competencia -ya sea fabricantes de equipos originales o de otras industrias- encontrará “una manera de hacerlo”.

La “recompensa” para la consultora no solo será vender más coches, sino entrar en las casas y los garajes de sus clientes para ofrecerles servicios como la gestión de la energía o digitales.