Los radares anti contaminación no podrán multar

Se van a poner en marcha en Madrid de manera experimental y dentro del proyecto europeo LIFE GySTRA

MADRIDActualizado:

Una de las últimas iniciativas para luchar contra la contaminación de los automóviles consiste en la instalación de unos nuevos radares destinados a medir la evolución de los niveles de emisiones empíricas y cuantificar el ahorro de volúmenes de exhalación. Según la Dirección General de Tráfico, los propietarios de los vehículos que emitan más gases contaminantes de la cuenta serán informados y, en caso de no ponerle solución, serán sancionados. Estos nuevos radares se van a probar al mismo tiempo que en el Ayuntamiento de Graz (Austria), ya que ambas ciudades forman parte del proyecto «Life GySTRA», desarrollado por el centro tecnológico vallisoletano Cartif, en colaboración con la DGT, la empresa OPUS-RSE y el Ciemat.

Sin embargo existen muchas dudas acerca de la legalidad de estos dispositivos a la hora de enviar sanciones a los vehículos más contaminantes. Según Pyramid Consulting, una vez puestos en contacto con el ayuntamiento de Madrid y su Concejalía de Medio Ambiente, han podido confirmar que este tipo de radares se van a instalar con el objetivo de «realizar pruebas», aunque «en ningún caso se sancionará, ya que dentro del marco del estudio científico, lo que se pretende a partir de estos dispositivos sería recabar datos, y no imponer multas».

En cualquier caso, los expertos legales de Pyramid Consulting ponen en duda la legalidad de las posibles multas, ya que «al igual que cualquier otro radar o dispositivo destinado a captar imagen, deberá estar debidamente señalizado o avisado».

Cualquier dispositivo destinado a la medición debe cumplir ciertos requisitos. Si en este caso estuviese destinado a medir los niveles contaminantes, debería someterse a controles metrológicos periódicos. De no hacerlo, de acuerdo a la normativa, las multas no tendrían validez.

Sería necesario modificar la normativa de Tráfico, ya que «actualmente no incluye nada acerca de las mediciones de los gases contaminantes emitidos por los vehículos. Habría, así pues, que incluir una normativa específica».

Si estos radares de la contaminación se pusieran en marcha y, efectivamente, sancionasen, repercutiría notablemente en materia de tráfico. Para empezar, podría invalidar las pegatinas de la DGT o, al menos, hacer que dejen de servir como «rasero». Cabe recordar que en algunas ciudades, como en Barcelona, actualmente son estas pegatinas las que determinan si un vehículo puede circular por el centro de la ciudad o no.

Igualmente, se podrían utilizar los datos de estos «radares» ante los protocolos de alta contaminación.