Un pueblo de Lérida cambia las señales de Stop y las traduce al catalán

Abre la puerta a posibles recursos ya que podría incumplir la Ley de Tráfico

MADRIDActualizado:

La localidad leridana de Torrelameu ha sustituido varias señales de tráfico de «Stop» cambiando esta palabra por la expresión en catalán «Pareu». Por el momento son dos de las señales de localidad las que se reemplazaron el pasado sábado coincidiendo con la celebración de la «Fiesta de la República» que acogió este pueblo de la comarca de la Noguera.

Según el alcalde de Torrelameu, Carles Comes (ERC), la idea surgió hace más de dos años y, a partir de entonces, pidieron poder tener la patente para sacar adelante la iniciativa.

Finalmente, el pasado mes de diciembre recibieron la autorización de la patente por parte del Ministerio de Energía y, a partir de ahora, será una empresa de Barcelona la que la explote para fabricar las señales en catalán.

Sin embargo esta decisión puede generar recursos por parte de los posibles conductores que se la salten, ya que podría estar incumpliendo la Ley de Tráfico. Según ha declarado el presidente de Automovilistas Europeos Asociados, Mario Arnaldo, a la cadena COPE, «es una señal inventada e ilegal y puede provocar problemas, incluso, se le podría exigir responsabilidad patrimonial a la administración si por el uso indebido de unas señales se produce un accidente».

Por el contrario Carles Comes asegura que el único requisito que deben conservar estas señales viarias es el de su forma octogonal y que, por tanto, el idioma del interior puede ser otro diferente al inglés.

El edil afirma que «esta decisión no va en contra del castellano», sino de un anglicismo que, en otros países, ya han decidido cambiar por su idioma nativo.

Por el momento, el Ayuntamiento ya tiene a su disposición cuatro señales, pese a que sólo se han colocado dos para que los asistentes a la «Fiesta de la República» pudieran hacerse fotos con el resto.

A finales de 2018 una juez de Barcelona anuló una multa que impuso el Ayuntamiento de Barcelona a una conductora en julio de 2016 por aparcar en una zona de carga y descarga, al considerar que la señalización contravenía el ordenamiento jurídico por estar escrita en catalán.

Según recoge la sentencia firme, la demandante recibió en 2016 una multa de 60 euros por una infracción leve de la Ordenanza de Circulación, al haber estacionado en una zona de carga y descarga de vehículos comerciales.

La mujer se mostró disconforme con la sanción y la recurrió, alegando «indefensión» porque la leyenda de la señal donde se indicaba que no podía estacionar en la zona con su vehículo no estaba rotulada en castellano.

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