Ponemos a prueba el Volkswagen T-Roc en Málaga: rincones con encanto bajo el sol

Recorremos los mayores y llamativos puntos turísticos de la provincia andaluza en un coche a la altura del desafío e igual de provocativo

MÁLAGAActualizado:

Entre el mar y la sierra discurre la historia de más de 3.000 años de un destino cultural con gran proyección internacional. Cuna de artistas como Picasso, Málaga ha sabido poner en valor todo su potencial para proporcionar experiencias y vivencias inolvidables con todos los sentidos. Una tierra paradisíaca para descansar en sus soleadas playas, conocer su rico patrimonio monumental o adentrarse en la belleza salvaje de su geogragía serrana.

Cuando te adentras en el núcleo urbano, la Alcazaba, que junto con el Castillo de Gibralfaro y el Teatro Romano conforman el conjunto arqueológico más importante de la ciudad, llama más que la atención al estar situado en un enclave privilegiado sobre la ciudad. Un emplazamiento de visita obligada, al igual que el acercarse, en lo alto de la montaña, al Mirador de Gibralfaro. Disfrutaremos de unas impresionantes vistas sobre la ciudad, su imponente Plaza de Toros y la bahía de Málaga, enclaves que se teñirán en nuestras retinas.

Pero si algo caracteriza a esta provincia andaluza son sus decenas de puntos turísticos repartidos a lo largo de 160 kilómetros. Una ruta perfecta para realizar en coche, aunque no vale cualquier coche. Para una tarea como esta hemos elegido el Volkswagen T-Roc, colorista, emocional, tecnológico y versátil. Con un motor diésel de 150 CV es capaz de desenvolverse con mucha soltura en la ciudad y, pese a sus contenidas dimensiones, el interior es amplio y puede presumir de un gran maletero, perfecto para un viaje de varios días. De hecho, el T-Roc nos ha convencido de que no es un SUV más. Es un coche muy completo tanto a nivel estético como de capacidad, nacido para cautivar al público más heterogéneo.

La primera parada de nuestra ruta pasa por el lugar dónde se rodó la conocida serie española Verano Azul. Parar en Nerja, una luminosa localidad con una bella fachada marítima llena de rincones y encantadores paseos, significa adentrarse en lo más profundo del subsuelo. Sus Cuevas están formadas por una cavidad de 64.000 metros cúbicos de estalactitas, estalagmitas y otras muchas curiosidades geológicas.

Dos de los principales destinos turísticos de la Costa del Sol con importantes vestigios fenicios, griegos, romanos y árabes son Torremolinos y Fuengirola. El primero, perfecto si queremos disfrutar de rincones con sabor popular. Deberemos acompañar nuestra ruta en coche con un espeto de sardina. Mientras que para los amantes de las actividades deportivas, como el golf, la hípica, el submarinismo o la vela, Fuengirola es mejor opción.

Eso sí, no podríamos estar en la provincia de Málaga y olvidarnos del destino estrella, un casco histórico típicamente andaluz, excelente clima, magníficas playas, un entorno natural e importantes complejos deportivos: Marbella. Y en ella, Puerto Banús, un famoso puerto deportivo que recibe lujosos yates de todo el mundo.

Un desafío de altura

El río Guadahorce a lo largo de toda la provincia de Málaga va dejando alguna que otra estampa que bien merece ser visitada. Hablamos del Caminito del Rey. Más de tres kilómetros de recorrido desafiando a la gravedad que atraviesan el Desfiladero de los Gaitanes mediante pasarelas ancladas a la pared a 100 metros de altura. Aunque su demanda es realmente alta por lo que se recomienda reservar las entradas con al menos dos meses de antelación, evitando los fines de semana en la medida de lo posible.