El Plan de Transición Energética envejece el parque de vehículos español

Las ventas de turismos y todoterrenos continúan su desplome a causa de la incertidumbre de los consumidores

MADRIDActualizado:

El año 2018, que comenzaba con un aumento importante en el porcentaje de ventas de automóviles, va a cerrar el ejercicio con un descenso generalizado. Los motivos, según la patronal son dos: desde la repercusión del adelanto de ventas debido a la entrada en vigor del sistema de medición de emisiones WLTP, y las desafortunadas declaraciones de la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Rivero, avanzando las fechas previstas por su departamento para la supuesta prohibición de ventas de coches diésel, gasolina, híbridos y de gas.

Este anuncio ha provocado un retraso en la decisión de compra, especialmente entre los propietarios de vehículos de más edad, que ante la incógnita generada por la ministra han preferido «aguantar» con su viejo coche hasta saber si el nuevo vehículo que se vayan a comprar va a poder circular o no.

La media de edad de los vehículos en España es de 12 años y las amenazas a los carburantes fósiles no auguran una perspectiva mejor: este noviembre se ha registrado una nueva caída de las ventas, un 12,6% menos respecto 2017, según la asociación de fabricantes Anfac. GreenChem, responsable del Libro Verde del Diésel, recuerda que la renovación del parque es imprescindible para reducir las emisiones de gases contaminantes y frenar el calentamiento global. Según su director general en España y Portugal, Oriol Canut, los planes para activar una Ley de Transición Energética favorecen el envejecimiento de los vehículos españoles y, con ello, consiguen el efecto contrario a su propósito. La clave, según Canut, es estimular la compra de vehículos nuevos a través de ayudas para todas las tecnologías capaces de cumplir este fin.

El informe de la organización Transport&Environment, federación europea especializada en transporte sostenible, también pone de manifiesto la necesidad de limitar la antigüedad de los coches y definir planes de apoyo a su retirada de las carreteras. El sector automovilístico lleva años invirtiendo esfuerzos en mejorar las tecnologías existentes para reducir las emisiones. Por eso, GreenChem reclama al Gobierno que se proponga un paquete de ayudas para la compra de vehículos con motores más limpios que ayuden a rebajar el nivel de emisiones, fijado en un 20% en 2020 según el acuerdo de París.

La normativa Euro 6d TEMP ha dado un giro al mercado del diésel con motores que limitan la emisión de NOx a 168 ml/km en conducción real (RDE), algunos incluso menos. Actualmente ya hay disponibles en el mercado 469 modelos diésel que se ajustan a estas medidas, que serán obligatorias para todos los coches vendidos a partir de septiembre de 2019.

Todos los Euro 6d TEMP diésel van equipados con la tecnología SCR (Reducción Catalítica Selectiva), que incluye el depósito para el Adblue. Este líquido incoloro a base de urea de alta pureza y agua desmineralizada se inyecta en el catalizador, produce una reacción química que convierte el óxido de nitrógeno tóxico (NOx) en nitrógeno y vapor de agua, gases inocuos para el medio ambiente. Además, la mayoría incorporan una tecnología de micro o semi-hibridación, lo que rebaja aún más las emisiones de CO2 y les asegura la etiqueta ECO den la DGT.

Calentamiento global

Las emisiones de CO2, principal causante del efecto invernadero, subieron por primera vez en 10 años durante el 2017 (116 gramos por kilómetro) y se espera que este 2018 se mantenga la cifra.

Desde que se empezaron a anunciar medidas para limitar la circulación de vehículos diésel, ha habido un notable aumento de vehículos de gasolina: las ventas han crecido un 31,8% desde enero, según Anfac, quienes ya alertaban en un comunicado que los diésel emiten un 15% menos de CO2. De hecho, desde FACONAUTO también reconocían que los nuevos diésel son esenciales para disminuir las emisiones y cumplir con los recientes y ambiciosos objetivos fijados por la Unión Europea.

Por ese motivo, desde los sectores implicados en la fabricación y venta de vehículos insisten en la necesidad de fomentar la renovación del parque de vehículos español con medidas que hagan viable esta tendencia para todas las tecnologías.

Los vehículos eléctricos e híbridos representan aún una cuota mínima de mercado, con un 8,2% de las ventas del pasado noviembre. A pesar del aumento del último ejercicio, todavía quedan lejos de ser una alternativa real: la infraestructura de recarga no es suficiente para cubrir una gran demanda.

Otro aspecto que destaca Oriol Canut, responsable del Libro verde del Diésel, es que la energía consumida sigue generándose a partir de combustibles fósiles: la huella de carbono continúa siendo un hándicap determinante para el medio ambiente, lo que hace imposible que el nuevo parque de vehículos sea 100% eléctrico.