CONFEBUS

Piden que la Ley de Cambio Climático potencie el uso del autobús

Desde la Confederación Española de Transporte en Autobús piden ayudas para la sustitución paulatina del parque actual de vehículos

MADRIDActualizado:

La disminución del vehículo privado y la potenciación de los transportes públicos como alternativa para la mvilida en el cnetro de las ciudades son dos de los objetivos que se barajan de forma habitual a la hora de conseguir disminuir las emisiones contaminantes y responsables del "efecto invernadero".

Tras conocerse el borrador de la la Ley de Cambio Climático y Transición Energética, la Confederación Española de Transporte en Autobús (CONFEBUS) acaba de dar a conocer su punto de vista, según el cual lamenta que en el texto no se contemple la potenciación del uso de sistemas de transportes más eficientes como es el caso del transporte en autobús.

Tras analizar el impacto que esta ley tendría en el sector, el presidente de CONFEBUS, Rafael Barbadillo echa en falta "el establecimiento de planes y líneas de ayudas coordinados con todas las administraciones públicas de cara a fomentar la sustitución paulatina del parque actual de vehículos por aquellas tecnologías limpias que permitan garantizar de una forma más adecuada la movilidad sostenible y los servicios de transporte”.

La Confederación ha incidido también en la necesidad de que se exija a los municipios de más de 50.000 habitantes que realicen todas sus medidas de mitigación climática de forma coordinada con las administraciones públicas y que sea consensuada con los agentes sociales, realizando previamente informes de impacto económico, social y medioambiental, estableciendo calendarios de actuación que sean realistas y asumibles, y proporcionando información anticipada y completa sobre dichas medidas y su impacto.

Asimismo, también se ha referido a que la futura ley debería incluir que los municipios de más de 50.000 habitantes consideren la mejora de las infraestructuras dedicadas al transporte público entre las medidas de mitigación de emisiones que deben implementar. Por ejemplo, la posibilidad de implantar carriles bus, plataformas reservadas, medidas de priorización de la circulación y reformas viarias para reducir las externalidades del tráfico y mejorar la calidad del servicio público y colectivo, que también pueden abarcar el desarrollo de planes de modernización y rediseño de intercambiadores y de estaciones de autobuses para facilitar los transbordos y la movilidad sostenible.

Finalmente, la Confederación urge a que la nueva ley contemple la realización de reformas fiscales que redunden en la sostenibilidad y posibiliten un mayor y mejor uso del transporte público, como el impuesto al carbono deducible para las empresas de transporte de viajeros, la deducción del abono de transporte público en el IRPF o peajes urbanos a la congestión cuya recaudación se destine exclusivamente a la financiación y mejora del transporte público.

De acuerdo con el borrador actual, la futura Ley prohibiría desde su entrada en vigor cualquier nuevo subsidio u otro incentivo económico para favorecer el consumo de combustibles fósiles e instará al Ministerio de Hacienda a identificar en un año todas las ayudas y medidas fiscales que favorezcan el consumo de combustibles fósiles a fin de establecer un calendario para su revisión, lo que puede tener impacto en la figura del gasóleo profesional.