No se libran de las multas ni los patinadores ni los peatones

Todos los usuarios de la vía pública están obligados a respetar las normas

MADRIDActualizado:

Recientemente conocíamos que el helicóptero de la DGT Pegasus está prestando atención a los ciclistas que circulan de manera incorrecta por la carretera, a quienes está enviando ya las primeras multas. Pero en relaidad nungún usuario de una calle, acera o carretera se libra de ser multado si comente una infracción. No sólo los coches y motos, sino también los ciclistas, patinadores o peatones pueden ser sancionados si no respetan las normas de circulación y las ordenanzas municipales, que en la mayor parte de las ciudades acotan las zonas por dónde pueden circular.

Así, según la Ordenanza de Movilidad de Madrid, similar a la existente en otras ciudades españolas, los patinadores tienen la circulación bastante restringida. En su Artículo 26 especifica que «se prohíbe circular por la calzada utilizando monopatines, patines o aparatos similares, salvo que se trate de zonas, vías o partes de éstas que les estén especialmente destinadas, y sólo podrán circular a paso de persona por las aceras o por las calles residenciales debidamente señalizadas, sin que en ningún caso se permita que sean arrastrados por otros vehículos».

Es por eso que los patinadores sólo podrían circular por aquellas vías que estén señaladas específicamente como residenciales. De no hacerlo, la Policía Municipal y la Policía Local podrían sancionar a los patinadores con una multa de 90€.

Según nos explican desde Multayuda, exactamente igual que el resto de multas, estas sanciones son recurribles. Y es que se podría solicitar la ratificación del agente que impuso la sanción. Igualmente, como dice la ordenanza, un patinador podría circular por la acera siempre y cuando fuese a velocidad de peatón. Por tanto, se podrían solicitar pruebas que acreditasen que el patinador en cuestión circulaba a mayor velocidad de la permitida.

Multas para peatones

Entre las sanciones a las que se pueden tener que enfrentar los peatones destaca el hecho de no seguir las indicaciones del personal existente en un tramo de obras. Bajo estas circunstancias ellos son los agentes y serán los que controlen los cruces y los momentos oportunos para poder pasar sin ningún peligro.

Otra de las normas que tienen que cumplir siempre los peatones para evitarse multas de tráfico y sobre todo para velar por su seguridad es la utilización obligatoria del chaleco reflectante reglamentario cuando se salga del vehículo y se ocupe la calzada o el arcén de una vía interurbana. Si hay un acompañante en el momento preciso aunque no es obligatorio también es muy recomendable que lleve puesto este chaleco. En estos casos está más en juego la seguridad que el pago de las multas de tráfico.

Del mismo modo, los peatones tienen que tener especial cuidado si quieren no ser sorprendidos con una multa por circular por mitad de una calzada, existiendo una zona peatonal transitable. La excepció es cuando tienen que arrastrar o empujar un vehículo de reducidas dimensiones como una silla de ruedas o un carrito de niños, pero poniendo especial cuidado al tráfico que venga en cada momento. En todo caso, siempre y como obligación total estos tendrán que circular por la izquierda cuando vayan por una vía interurbana salvo que las circunstancias lo impidan.

Pero lo que más sustos produce en los peatones y lo que más multas de tráfico les puede implicar es por saltarse semáforos en rojo. Una práctica muy habitual que no sólo les vale una multa que está entre los 100 y 200 euros, sino que puede salirles especialmente caro, porque es un riesgo muy grande para su seguridad.