Sergio Marchionne
Sergio Marchionne - EFE

Muere Sergio Marchionne, expresidente de Fiat Chrysler y Ferrari, a los 66 años

Permanecía ingresado en un hospital de Zúrich tras una operación de hombro

MADRID/ROMAActualizado:

El ex consejero de Fiat Chrysler Automobiles y Ferrari Sergio Marchionne ha muerto este miércoles después de varios días ingresado en un hospital de Zúrich por complicaciones derivadas de una cirugía. «Desafortunadamente, lo que temíamos ha sucedido. Sergio Marchionne, hombre y amigo, se ha ido», lamentó el presidente del grupo, John Elkann, en un comunicado emitido por la firma de inversión italiana Exor, propiedad de la familia Agnelli.

El ejecutivo de la firma italiana había sido operado del hombro hace algunas semanas, pero algunas complicaciones tras la operación provocaron su estado irreversible. Sufría un sarcoma invasivo, un tumor maligno que esperaba que le fuese extirpado en la intervención quirúrgica. La familia había pedido discreción y nunca comunicó el estado de salud de Marchionne. El nieto de Gianni Agnelli señaló que él y su familia le serán «siempre gratos por todo lo que hizo» y mostró su cercanía a la esposa de Marchionne, Manuela, y a los dos hijos del precedente matrimonio, Alessio y Tyler.

Trayectoria

Nacido en Abruzzo, abandonó Italia junto con sus padres a la edad de 14 años para probar suerte en Canadá. Marchionne, que tiene dos hijos, estudió derecho y administración en Canadá y comenzó su carrera como especialista en impuestos para Deloitte y Touche. Antes de unirse a Fiat, fue director general del grupo suizo SGS, la empresa de certificación líder en el mundo, de la que todavía era presidente.

Casi un desconocido cuando en 2004 fue elegido para liderar al histórico fabricante turinés, Marchionne se ganó el aprecio de políticos, medios de comunicación y sindicalistas al ser capaz de sacar a Fiat de la bancarrota que bordeaba sin recortar puestos de trabajo. Marchionne fue nombrado consejero delegado del grupo de la familia Agnelli tras la marcha de Luca Cordero di Montezemolo. Además de sanear las cuentas de Fiat y fue el artífice de la compra de Chrysler, formando un nuevo grupo automovilístico (FCA) del que era consejero delegado. Fue en el año 2009 cuando logró hacerse con la estadounidense Chrysler, sumida en la bancarrota, sin pagar un euro, creando uno de los mayores fabricantes de vehículos del mundo.

En 2014, tras la marcha de Cordero di Montezemolo también fue elegido presidente de Ferrari.

Consiguió convertir al Grupo Fiat en una «sociedad con un futuro brillante, como aseguró el pasado junio cuando se anunció su plan industrial hasta 2022 y 45.000 millones en inversiones.

Relevo en la cúpula

El sábado pasado Sergio Marchionne, que tenía prevista su salida de la compañía en 2019, fue reemplazado permanentemente como consejero delegado del consorcio automovilístico italoestadounidense y de Ferrari debido a sus problemas de salud.

El Consejo de administración escogió como nuevo consejero delegado al británico Mike Manley, responsable de Jeep. u nombramiento será sometido a la votación en la próxima asamblea de accionistas que se convocará en los próximos días. El nuevo consejero delegado de FCA, de 54 años, nacido en Edenbridge, Reino Unidos, era responsable de la marca Jeep desde 2009 y jefe de operaciones del grupo en Norteamérica desde 2015.

El nuevo consejero delegado de Ferrari será Louis Camilleri y presidente, John Elkannm. El relevo de Marchionne también ha afectado a Ferrari, firma en la que ha sido relevado por Louis Camilleri, y a la corporación industrial CHN, en la que Suzane Heywood toma los mandos.

«Desafortunadamente, lo que temíamos ha sucedido. Sergio Marchionne, hombre y amigo, se ha ido», lamentó el presidente del grupo, John Elkann, en un comunicado emitido por la firma de inversión italiana Exor, propiedad de la familia Agnelli.

Elkann ya expresó su «dolor» hace unos días por la marcha de Marchionne de la compañía después de 14 años, pero aseguró que con Mike Manley (responsable de Jeep) como nuevo consejero delegado de la multinacional, FCA se asegura la «máxima continuidad». «Mi familia y yo siempre estaremos agradecidos por lo que hizo y estamos cerca de Manuela y sus hijos Alessio y Tyler. Renuevo la invitación a respetar la privacidad de la familia de Sergio», añadió.

Marchionne, sustituido también como CEO de Ferrari (por Louis Camilleri) y de la corporación industrial CHN (por Suzanne Heywood) fue operado en junio del hombro en un hospital de Suiza. Desde entonces, su estado general había decaído, hasta el punto de que entró en un coma «irreversible».

Marchionne fue nombrado consejero delegado del grupo de la familia Agnelli en 2004 tras la marcha de Luca Cordero di Montezemolo en un momento de grave crisis para el grupo automovilístico. Con el empresario, nacido en Italia y crecido en Canadá, se sanearon las cuentas y fue el artífice de la compra de Chrysler Group formando un nuevo grupo automovilístico del que es consejero delegado desde 2009. En 2014, tras la marcha de Cordero di Montezemolo también fue elegido presidente de Ferrari.

Nacimiento de FCA

Casi un desconocido cuando en 2004 fue elegido para liderar al histórico fabricante turinés, Marchionne se ganó el aprecio de políticos, medios de comunicación y sindicalistas al ser capaz de sacar a Fiat de la bancarrota que bordeaba sin recortar puestos de trabajo. En 2009, logró hacerse con el estadounidense Chrysler, sumido en la bancarrota, sin pagar un euro, creando uno de los mayores fabricantes de vehículos del mundo.

Adicto al trabajo, no duda en imponer tasas infernales a sus equipos para tomar la competencia de velocidad, como cuando decidió avanzar tres meses en el lanzamiento del nuevo Fiat 500 en 2007, según recuerda AFP. Nacido en Abruzzo, abandonó Italia junto con sus padres a la edad de 14 años para probar suerte en Canadá con sus padres. «Hablaba inglés con un fuerte acento italiano, me llevó más de seis años perderlo, seis años perdidos con las chicas», dijo en mayo de 2009 en La Stampa.

Marchionne, que tiene dos hijos, estudió derecho y administración en Canadá y comenzó su carrera como especialista en impuestos para Deloitte y Touche. Antes de unirse a Fiat, fue director general del grupo suizo SGS, la empresa de certificación líder en el mundo, de la que todavía era presidente.