Medio siglo del SEAT 1430: un modelo de leyenda con un motor que trasciende el tiempo

Cuando salió al mercado en el año 1969 el salario mínimo interprofesional era de 3.060 pesetas (18,44 euros) mensuales y la renta per cápita anual de 77.868 pesetas (470 euros)

MADRIDActualizado:

Uno de julio de 1969, Almería. Una familia con cuatro hijos prepara el viaje para veranear en Santander. Por delante, más de 16 horas de camino y más de 1.000 kilómetros por carreteras tortuosas, flanqueadas por árboles pintados de blanco (trampas mortales si te sales del asfalto), paso obligado por el centro de las ciudades, señalizaciones deficientes, rayas en las carreteras pintadas de amarillo (cuando hay rayas, que no es siempre), puertos con pendientes que superan el 15%, cerca de 40 grados de temperatura y camiones que forman caravanas infinitas a 20 km/h.

Para luchar contra todos estos obstáculos, un Seat 1430. Un vehículo adquirido con mucho esfuerzo por una familia de clase media, que se había ajustado el cinturón para ahorrar las 136.600 pesetas (823 euros) que costaba el nuevo modelo presentado por Seat en el Salón del Automóvil de Barcelona y que llegaba para competir contra sus hermanos el Seat 600 y el Seat 1500.

En aquella época, el salario mínimo interprofesional era de 3.060 pesetas (18,44 euros) mensuales y la renta per cápita anual de 77.868 pesetas (470 euros). Cantidades muy lejanas a las de la actualidad económica que se vive en 2019, con un salario mínimo interprofesional es de 900 euros (150.000 pesetas) y una renta per cápita anual de 6.579 euros (1.092.114 pesetas).

A bordo del 1430, salían de madrugada, para aprovechar la fresca, y lo hacían con un motor que entregaba 70 CV de potencia, un cambio manual de 4 velocidades (aumentó a 5 velocidades desde 1977), podía alcanzar hasta 150 km/h de velocidad máxima, con un consumo medio de 11.5 l/100 km.

Hasta ahí, algo normal. Lo complicado era manejar el vehículo si se compara con un modelo actual, como puede ser el Seat Leon con motor 1.5 TSI EVO de gasolina.

La dirección del 1430 era de cremallera, lo que obliga a emplear mucha fuerza para conseguir el giro, sobre todo en parado. Todo se complica con el volante de baquelita, difícil de agarrar porque con el sudor hace que resbale entre las manos, además de tener que emplearte a fondo a la hora de frenar para que el coche responda ante una emergencia.

Con estas armas las familias se aventuraban en largos recorridos -las carreteras en aquellas épocas se cobraban anualmente cerca de 4.000 vidas-. Después de mucho sudar, atravesar Despeñaperros, las mesetas castellanas y bajar el puerto del Escudo, la familia llegaba a Santander de noche, siempre que no hubiera ninguna incidencia durante el trayecto.

Seat celebra en 2019 que su legendario motor de gasolina de 1.438 centímetros cúbicos, que dio nombre al modelo 1430 de nuestros abuelos, cumple 50 años. La celebración sirve para hacer una comparativa con el que ahora es uno de sus motores más y vendidos, el 1.5 TSI EVO de gasolina.

El motor de 1.438 c.c. de 1969 y el 1.5 TSI de 2017 comparten su cilindrada, que es muy similar. La del 1.5 es de 1.498 c.c., frente a los 1.438 del primero. También que ambos han sido los adoptados para impulsar modelos de Seat. En el caso del 1.438 estuvo alojado en los modelos 1430 (1969) y sus diferentes versiones (entre ellas el 1430 5 puertas Potenciado), del 131 (en 1975), del 124 D Especial (también 1975), del Sport 1430 "Bocanegra" y el 128 (de 1977), del Ritmo 75 (de 1979), del Fura Crono (de 1982) y del Ronda 75 (en 1983).

En total, en sus cincuenta años de vida, el 1.430 fue el elegido por Seat para impulsar a 522.578 unidades, de las que 250.582 fueron del modelo 1430 y 77.658 del 124 D Especial.

Mientras, el 1.5 TSI EVO tiene menos recorrido en años, pero no en importancia de modelos. Del Ibiza ha saltado al Seat Arona, al León, al Ateca y al Tarraco, sus pilares fundamentales en ventas y en lo que a tecnología se refiere.

Estas son las similitudes. Las diferencias empiezan con la potencia. El 1430 (estuvo a la venta hasta 1975) tenía 70 CV . Con la versión 1430 de 5 puertas potenciada se aumentó el rendimiento del motor hasta 75 CV. Este fue el elegido para los Seat 131, 124 D Especial (llegaba hasta los 155 km/h y el consumo bajó a 8,5 l/100 km), Ritmo 75 (había caja de 4 y 5 velocidades, 165 km/h de velocidad máxima y 7 l/100 km) y Ronda 75 (caja de 5 relaciones, 160 km/h y 5,6 l/100 km) y Fura Crono (160 km/h y 6,4 l/100 km)

Por su parte, el motor 1.5 TSI tiene una potencia de 150 CV (también hay una versión de 130 CV) y puede llegar a alcanzar los 215 km/h con la carrocería del León.

El precio a pagar por un Seat 1430 y un León también está a años luz. El primero costaba 821 euros, mientras el mítico Seat 600 tenía un precio de 378 euros. Mientras que para adquirir un Seat León hay que desembolsar 22.240 euros (sin descuentos), en un momento en que el SMI está en 900 euros y la renta per cápita en 6.579 euros.