Más de 1.000 radares te vigilarán este verano, ¿sabes qué tipos existen?

La velocidad inadecuada o excesiva es factor concurrente en uno de cada tres accidentes mortales en las carreteras españolas

S. M.
MadridActualizado:

Durante este verano, la Dirección General de Tráfico (DGT) contará con más de mil cinemómetros operativos para vigilar la velocidad en las carreteras. Un número que se ha multiplicado en los últimos quince años (en 2005 había instalados 87), pero aún lejos de los 7.200 en el Reino Unido, los 4.000 en Francia, y los 2.300 en Bélgica, paises donde los radares son medios efectivos para el control de la velocidad.

Se trata de 374 fijos -que van rotando-, 62 de tramo, 557 móviles y 12 Pegasus. En total, habrá 1.270 puntos de control repartidos en autopistas, autovías y carreteras convencionales. Y dos datos a destacar: más de las mitad de las denuncias de la DGT están vinculadas a la velocidad. En 2018, la DGT gestionó 2.314.000 denuncias por excesos de velocidad, sanciones que dieron lugar a la pérdida de 572.000 puntos por infracciones graves y muy graves.

«La vigilancia y el control son necesarios, son la forma de hacer que la ley se cumpla. Lo deseable sería que las denuncias por exceso de velocidad fueran cero. El mejor radar es el que no denuncia, significa que hemos conseguido el objetivo: pacificar la zona», apunta Jorge Ordás, subdirector general de Gestión de la Movilidad y Tecnología de la DGT.

Respecto a las ubicaciones de los radares, Ordás explica que se seleccionan los puntos vinculados con los excesos de velocidad, especialmente los tramos con más accidentes. Y para dar credibilidad al sistema, se ubican en tramos con limitación genérica -no específica-, en carreteras convencionales. «Este año hay en instalación 75 nuevos equipos. Los últimos han sido ubicados en carreteras convencionales», señala Ordás, que añade una previsión: «En el futuro, daremos prioridad a los radares de tramo sobre los controles puntuales de velocidad».

Distintos métodos y dispositivos

La DGT controla la velocidad del tráfico en las carreteras mediante distintos métodos y dispositivos, en distintas ubicaciones. Estos son los distintos tipos de cinemómetros, en función de su colocación:

-Pórticos: Estos equipos suelen ser radares propiamente dichos: una antena emite una señal, esta «rebota» contra el vehículo en movimiento y regresa a la antena. La variación producida en la frecuencia de la onda permite al radar calcular la velocidad del vehículo en ese instante. Son equipos automáticos, no precisan operador.

-Postes: En su mayoría son del tipo radar, pero también los hay del tipo láser. Ubicados en el lateral de la vía.

-Cabinas laterales: Pueden ser radares y cinemómetros láser. Estos últimos «disparan» varios haces de luz transversales a la calzada. Cuando un vehículo en movimiento los interrumpe, el dispositivo calcula su velocidad. Ambas tecnologías pueden controlar varios carriles en un mismo sentido de la circulación.

-Vehículos: Instalados en vehículos patrulla, son operados por agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil y de las policías locales, y pueden ser utilizados tanto en estático como en movimiento.

-Trípode: Situados en el margen la vía y operado por agentes.

-De tramo: Constan de dos o más cámaras de visión artificial con sincronismo horario. Situadas en ambos extremos de un tramo de carretera de varios kilómetros, reconocen las matrículas de cada vehículo al principio y fin del tramo y calculan su velocidad media, sancionando a los que superan el límite de tramo. Este tipo de radares registran velocidades medias mantenidas, no puntuales. Desde 2015 también operan en carreteras secundarias. Actualmente hay 62 radares de tramo operativos.

-Pegasus: Doce helicóteros equipados con el radar «Pegasus» vigilarán este verano las carreteras desde el aire, en coordinación con los Centros de Gestión y la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil. El año pasado, los helicópteros de la DGT realizaron 3.370 horas de vuelo de vigilancia, controlaron a 67.400 vehículos y detectaron cerca de 20.000 infracciones, las más frecuentes fueron los excesos de velocidad, pisar marcas longitudinales continuas y no mantener la distancia de seguridad entre vehículos. Respecto a las denuncias por velocidad, la máxima captada por un Pegasus fue a 263 km/h. En todo el año, 120 vehículos fueron detectados circulando por encima de 200 km/h.