Macron quiere que los franceses cambien el diésel por la bicicleta

Los ecologistas han propuesto incluir en la Ley Orientación de la Movilidad la prohibición de la publicidad de los vehículos de combustión, mientras que el Gobierno se plantea lanzar campañas de sensibiliazación sobre la contaminación y promover el transporte público

PARÍSActualizado:

Emmanuel Macron ha reinstalado la ecología, los transportes públicos, las bicicletas y los automóviles privados en el corazón de un proyecto de Ley Orientación de la Movilidad (LOM) que aspira a “cambiar” los hábitos nacionales en materia de “movilidad individual y colectiva”.

La LOM es una respuesta legislativa, en curso de discusión, a las primeras exigencias de la franquicia de los chalecos amarillos, el mes de noviembre pasado: combustibles más baratos, más libertad de circulación en las carreteras comarcales, fiscalidad más adaptada a los territorios periféricos, necesitados de mejores servicios de transporte público.

En su primera versión, en curso de discusión parlamentaria, la LOM cubre un abanico muy amplio de proyectos:

-Cubrir todo el territorio nacional con transportes públicos. Fiscalidad (tasa / impuesto transportes). Reivindicación básica de los chalecos amarillos.

-13.400 millones de euros de inversiones los transportes públicos (tren, autobuses). Proyecto que llevará años en hacerse realidad.

A partir de esa matriz, la LOM aspira a “facilitar alternativas al automóvil personal”, “favorecer la reagrupación de pequeños pueblos con servicios comunes”, “sentar las bases de una nueva legislación de transportes públicos”, “apoyo fiscal al uso de bicicletas”, “desarrollo nuevos medios transportes (coches eléctricos)”, “nueva legislación publicitaria destinada a favorecer vehículos con menos polución”, “publicidad incitando al uso de los transportes públicos y las bicicletas”.

Ambiciones tan dispares y complejas, con frecuencia, han provocado una avalancha de reacciones, debates y eventuales alternativas.

Los ecologistas han propuesto incluir en la LOM la prohibición de la publicidad de los vehículos de combustión. Se trata de una propuesta que corre el riesgo de ser poco realista. Por el contrario, el gobierno de Emmanuel Macron se propone lanzar campañas de sensibilización, intentando hacer pasar mensajes “básicos”: los transportes colectivos pueden ayudar a combatir la polución; la bicicleta y los coches eléctricos son el “futuro”.

Tras el debate en la Asamblea Nacional, el proyecto de Ley será sometido al Senado, que podrá enmendar el proyecto, antes de llegar a ser realidad y poder aplicarse, en una fecha todavía desconocida.