Vehículos eléctricos en París
Vehículos eléctricos en París

El litio y el cobalto se disparan y ponen el riesgo la expansión del coche eléctrico

El Fondo Monetario Internacional (FMI) alerta de que su escasez puede suponer un freno para el desarrollo de vehículos alternativos

MadridActualizado:

El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha alertado de que el alto precio que están experimentado el cobalto y el litio, dos elementos fundamentales en las baterías de los vehículos eléctricos, puede tener un efecto negativo sobre el desarrollo en el futuro de esta tecnología de movilidad.

El organismo indicó que el incremento de la demanda de los coches eléctricos se ha visto impulsada en parte por la caída del coste de las baterías de ión-litio, que se utilizan en los teléfonos móviles y en los vehículos eléctricos, con motivo del progreso tecnológico.

Resaltó que la fuerte demanda de baterías recargables ha motivado un alza en el precio de las materias primas y ha motivado una preocupación por una potencial escasez de litio y de cobalto que podría ocasionar una ralentización de la expansión de los coches eléctricos.

En este sentido, la previsión del FMI es que el precio del cobalto se mantenga elevado por la escasez de suministro y por el crecimiento de la demanda, al tiempo que recordó que el litio aumentó un 30% su precio el año pasado, mientras que el cobalto se encareció un 150% entre septiembre de 2016 y julio de 2018.

No obstante, apuntó que existen factores que pueden combatir la volatilidad del precio de dichas materias primas como el mayor reciclaje de cobalto, así como unas técnicas mineras más avanzadas o el desarrollo de baterías más eficientes.

Según algunas estimaciones, las reservas actuales cobalto se agotarán en el año 2039; y las de litio, en el año 2047. Las baterías tienen otro inconveniente actualmente: su precio. El coste medio de un automóvil convencional es de 22.000 euros y para que un coche eléctrico pueda competir con ese precio el coste de las baterías tiene que caer un 67% en la próxima década. En la actualidad, aproximadamente un 45 por ciento del coste de un vehículo eléctrico corresponde al sistema de baterías; valor que ha de bajar hasta el 20 por ciento.