¿Es legal llevar una «dashcam» en el coche?

Desde la DGT recuerdan que la manipulación de la cámara con el coche en marcha sí es motivo de sanción

ABC MOTOR
MadridActualizado:

¿Qué es una «dashcam»? Se trata de una cámara de vídeo de pequeño tamaño que se instala en el interior del coche. Se puede colocar tanto en la parte delantera como en la trasera y su cometido no es otro que grabar en todo momento lo que ocurre en la carretera. Existen varias fórmulas para instalarlas, aunque la más popular es por adhesión a través de una ventosa a la luna del coche. Eso sí, se debe extremar la precaución a la hora de elegir la ubicación de la cámara y colocarla en un sitio en el que no obstaculice la visión al conductor.

Pero, ¿qué dice la Dirección General de Tráfico (DGT) al respecto? En Drive Smart recogen que en países como Rusia el uso de las «dashcam» no solo es legal sino obligatorio para reducir los fraudes a los seguros y depurar responsabilidades. Sin embargo, en España no encontramos ninguna legislación que se oponga o castigue la instalación de las «dashcam». En realidad, se encuentra en un vacío legal al respecto.

Desde la DGT recuerdan que la manipulación de la cámara con el coche en marcha sí es motivo de sanción. Al igual que otro tipo de distracciones al volante, como el GPS, la radio o los acompañantes, esta cámara podría suponer una distracción y riesgo de sufrir un accidente.

¿Cuándo es legal usarla en España?

Tal y como detallan desde la DGT, en España sí se puede llevar una cámara instalada en el salpicadero del coche. Por lo tanto, sí es legal. Sin embargo, en función del uso que se dé al contenido que se graba, puede ser o no legal. Siempre que las imágenes se utilicen únicamente para uso doméstico será totalmente legal.

Las «dashcam» chocan con el derecho a la privacidad, algo que en nuestro país se preserva con celo. De hecho, la propia Ley de Protección de Datos prohíbe divulgar fotos o vídeos de personas o vehículos identificables sin su consentimiento. Por lo que sí se puede colocar una cámara en el coche para grabar lo que ocurre durante la conducción pero nunca ser podría utilizar, por ejemplo, como prueba en caso de accidente.

Esto corresponde a la ley orgánica que especifica que «la grabación de imágenes en lugares públicos es competencia exclusiva de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y, aunque se reconoce el derecho de cualquier persona a realizar grabaciones domésticas en la vía pública, considera que la captación de imágenes de las circunstancias del tráfico de forma continuada se ajustaría al concepto de vigilancia y no al de uso doméstico y, por tanto, no sería legal».