Encender un cigarrillo puede suponernos recorrer 120 metros sin apenas control
Encender un cigarrillo puede suponernos recorrer 120 metros sin apenas control

Fumar al volante supone una distracción mínima de 4 segundos

Aunque fumar siempre es malo, al volante nos puede acarrear muchos más problemas de los que pensamos

MadridActualizado:

Encender un cigarrillo mientras conducimos implica por lo menos una distracción mínima de 4 segundos. Un tiempo que a una velocidad constante de 110 km/h, puede hacer que recorramos alrededor de 120 metros en los que perdemos cierto control sobre el coche. Estos segundos y los metros recorridos pueden resultar fatales, si por ejemplo, circulamos por una carretera con mucho tráfico.

Pero es que, además de distraernos y poder causarnos una desgracia, también afecta a la salud de nuestro coche.

Por eso y con motivo del Día Mundial Sin Tabaco, Norauto, la cadena de mantenimiento y equipamiento integral del automóvil, comprometida con la seguridad vial y la promoción de hábitos saludables, enumera los motivos por los que es mejor no fumar al volante.

1- Nos pueden multar. El Reglamento de Circulación establece en el artículo 18.1 que “el conductor de un vehículo está obligado a mantener su propia libertad de movimientos, el campo necesario de visión y la atención permanente a la conducción, que garanticen su propia seguridad, la del resto de los ocupantes del vehículo y la de los demás usuarios de la vía. A estos efectos, deberá cuidar especialmente de mantener la posición adecuada y que la mantengan el resto de los pasajeros…”. Por ello, depende del agente si multa o no.

2- Disminuye nuestra atención y nos distrae. Se busca el paquete, se saca el cigarrillo, se localiza el encendedor, se enciende el cigarrillo. Durante todo este tiempo se retira la vista de la carretera y una mano del volante y, además, se sigue conduciendo.

3- Perjudicamos a nuestros acompañantes. Al fumar dentro de un coche, el aire queda más concentrado que si se hace fuera y los pasajeros se convierten en fumadores pasivos. Este es uno de los motivos por los que se ha prohibido fumar en el coche cuando hay niños pequeños en algunas ciudades de Europa y de Estados Unidos. El debate está abierto y muchos sectores consideran necesario implantar esta medida en España.

4- Empeora un estado de alergia y agrava un estornudo o ataque de tos.

5- Podemos quemarnos, provocando una reacción de alarma que ocasione un accidente. La quemadura puede afectar al conductor pero también a los asientos del vehículo.

6- Perjudica la funcionalidad principal del filtro, cuyo objetivo es garantizar que el aire circule correctamente y puede hacer que tengamos que cambiarlo con más frecuencia.

7- Una vez terminado el pitillo si lo tiramos por la ventanilla, además de poder provocar un incendio, nos supondrá -si nos pillan- una multa y la pérdida de unos puntos muy valiosos.