Los fabricantes claman contra los políticos

Carlos Tavares, director Ejecutivo de Groupe PSA, ha criticado durante el Salón del Automóvil de Ginebra las duras decisiones del gobierno español, sobre todo, porque si se ejerce demasiada presión, «se destruirán de puestos de trabajo»

S. M.
GINEBRAActualizado:

El presidente de la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac), José Vicente de los Mozos, ha calificado de «brindis al sol» y de «inmaduro» el Plan Estratégico de Apoyo Integral al Sector de la Automoción presentado por el Gobierno este lunes, según informaciones recogidas por Europa Press. Según De los Mozos, es un texto al que le falta convicción y que no trata el problema actual del sector de la automoción: la caída de las matriculaciones. Las ventas de turismos y todoterrenos en España acumulan seis meses de bajadas (desde septiembre del año pasado). «Si tenemos un mercado débil no se favorece a nuevas adjudicaciones», ha advertido durante la 89 edición del Salón del Automóvil de Ginebra.

«Hay que trabajar a futuro, pero desde ya, y luego hablar de 2040. Partimos de que España está en déficit de infraestructura (de recarga) respecto a otros países europeos. Pongámonos al nivel. La infraestructura público-privada es necesaria si se quiere que los vehículos de cero emisiones sean una realidad», ha subrayado.

Asimismo, ha insistido en la necesidad del Gobierno de «decir claramente que los coches coches gasolina y diésel Euro 6d-TEMP no tienen problemas de contaminación para que el consumidor tenga confianza, porque el consumidor ya no sabe qué coche comprar». Ante esto, De los Mozos se ha mostrado preocupado por la evolución del sector en España: «Los gobernantes deben escuchar más a los expertos del sector».

En igual medida, Carlos Tavares, director Ejecutivo de Groupe PSA, se ha mostrado apenado con la extrema posición que ha adoptado el gobierno español en Bruselas, proponiendo una reducción de las emisiones de CO2 del 40% entre 2021 y 2030. Y, aunque le parece que son suficientes años para adaptarse y que, si es necesario, lo harán, «las compañías somos responsables de nuestra gestión adaptándonos a los nuevos tiempos para proteger el empleo». Por lo tanto, si ejercemos demasiada presión, «se destruirán de puestos de trabajo», añadió el directivo durante una mesa redonda con ABC en el Salón.

También ha recalcado la necesidad de que los políticos expliquen a los ciudadanos «las consecuencias de sus decisiones, y ellos mismos deben saber que lo que se vota el domingo tiene consecuencias el lunes», incidió.

Asimismo, sobre la importancia del mercado español y de sus factorías España para PSA, Tavares ha detallado a ABC durante el encuentro que su Grupo es el primero en producción y ventas («con excelentes resultados») en nuestro país, por lo que es un mercado «muy importante» para la compañía. Incluso manifestó estar satisfecho con las factorías españolas, sobre todo, con pequeñas como las de Villaverde (Madrid), que «pueden crecer a una capacidad elevada». «Tienen un gran futuro por su capacidad en términos de calidad, rigor y coste».

Duras críticas

Los fabricantes han aprovechado la cita, no solo para presentar sus futuros modelos de producción o prototipos, si no también para criticar las restricciones ambientales en Europa y las recientes declaraciones del gobierno español, que consideran una amenza para el empleo en el sector. El automóvil está comprometido con una marcha forzada en la electrificación de los motores, forzado a reducir rápidamente sus emisiones de CO2 para cumplir con los límites impuestos, bajo sanciones.

Según recoge AFP, el jefe de BMW, Harald Krüger, describió los objetivos de la UE para 2030 establecidos para diciembre como un «desafío dramático» para la industria.

Al mismo tiempo, los directivos del automóvil también aprovecharon la posición del Salón para expresar sus preocupaciones sobre la desaceleración del mercado global desde el verano de 2018, como consecuencia de un inesperado declive en China, su obsesión con un desordenado «Brexit» y su rechazo de las guerras comerciales.

El jefe del gigante Volkswagen, Herbert Diess, dijo que teme este escenario, pero también lamentó la disputa comercial entre Estados Unidos y China, que ha golpeado duramente a los fabricantes alemanes, y las amenazas de las barreras aduaneras de Washington contra las importaciones europeas.

La directora general de Volkswagen España, Laura Ros, ha advertido de que las ventas de automóviles en España no se recuperarán hasta que el Gobierno no transmita un mensaje de tranquilidad que permita a los compradores renovar sus vehículos sin tener que pensar en prohibiciones de determinadas tecnologías.

En su opinión, la caída de las compras en el canal de particulares da el mejor pulso sobre la situación real del mercado.

Ante la "incertidumbre" que han provocado los mensajes del Gobierno sobre el futuro del diésel y los planes de algunas comunidades, como Baleares, de prohibir su venta y circulación, los clientes están optando por las fórmulas de renting para adquirir vehículos nuevos, ha explicado.

Esta tendencia también viene acompañada de una ralentización en la compra, que está haciendo que la demanda de nuevos vehículos esté retenida, mientras que aumenta la compraventa de vehículos de más de 15 años de antigüedad con el efecto que tiene sobre la calidad del aire de las ciudades y la seguridad vial, ha avisado Ros.

Esto último a su juicio es lo más preocupante, porque España es el segundo mercado de la Unión Europea con el parque automovilístico más envejecido, con una media que supera los 12 años.