«Hacen falta décadas para conseguir electrificar por completo el parque automovilístico», según Bosch

La compañía tiene claro que el mix energético «es clave» y que la «transición necesita tiempo», al mismo tiempo que se debe mantener en mente «los motores sintéticos y la pila de combustible»

MADRIDActualizado:

Los cambios en nuestro mundo están sucediéndose a un ritmo sin precedentes. Algunas de estas megatendencias, desde Bosch, indican que son la urbanización (en 2050, un 70% de la población vivirá en ciudades), el aumento del uso de la energía (hasta un 30% para el año 2035), el envejecimiento de la población (en 2030, la edad media mundial será de 33,2 años, 4 más que ahora) y las nuevas formas de movilidad (cambios en la propiedad del vehículo y nuevos usos).

«Estas megatendencias nos han llevado en Bosch a identificar cinco áreas principales de cambio que afectan fundamentalmente a nuestras áreas comerciales: la conectividad, la automatización (estrechamente relacionada con la conectividad), la electrificación (automóviles y vehículos industriales), la eficiencia energética para ahorrar recursos naturales, y, finalmente, la globalización (con el auge de mercados emergentes, especialmente China). En los últimos años, hemos discutido el impacto de estos impulsores del cambio en nuestra estrategia y uno de los principales resultados ha sido que la conectividad es el cambio más importante, con un profundo impacto en todos nuestros productos y actividades comerciales».

De esta manera, en Bosch estiman que, hasta el 2020, el volumen mundial del mercado del IoT (Internet de las cosas) crecerá a un ritmo del 35 por ciento anual, hasta alcanzar los 250.000 millones de dólares. En 2017, vendieron 38 millones de productos habilitados para su conexión a internet y, para 2020, pretenden que todos sus nuevos productos electrónicos cuenten con conectividad. Y en el futuro, «también ofreceremos servicios asociados para acompañar a cada producto. Bosch emplea, hoy en día, a más de 25.000 ingenieros de software, de los cuales 4.000 se dedican al desarrollo de soluciones para el IoT».

De hecho, la clave para todo ello es la Inteligencia Artificial. «Dentro de diez años, casi todos los productos de Bosch serán desarrollados, fabricados o equipados con inteligencia artificial. Durante los próximos cinco años, la empresa invertirá 300 millones de euros en nuestro propio centro de inteligencia artificial».

Asimismo, Bosch, ante el cambio del parque automovilístico, ha indicado que «es inevitable», pero que no es necesario «sufrir antes de tiempo, hay que adaptarse primero». Desde la compañía reconocen que la electrificación «jugará un papel determinante para el año 2030 ya que un 25% de vehículos serán híbridos enchufables». Aunque para ello hacen falta «décadas» y la infraestructura sigue siendo «un problema».

«Necesitaríamos 300.000 puntos de recarga y cargadores individuales en casa y no todos disponemos de facilidades», ha añadido el presidente de Bosch para España y Portugal, Javier González Pareja. «Al igual que las recargas sean solo, realmente, de 15 minutos porque no puedes estar viajando por una autopista y parar durante tres horas», ha concluido.

Bosch tiene claro que el mix energético «es clave» y que la «transición necesita tiempo», al mismo tiempo que se debe mantener en mente «los motores sintéticos y la pila de combustible».

Bosch en España en 2019

En septiembre Bosch abrió unas nuevas oficinas en Barcelona, cerca de la Torre Glóries (anteriormente Torre Agbar) en el distrito tecnológico de Barcelona, conocido como distrito 22@. El espacio, además de estar en él las oficinas de las áreas comerciales, sirven también como centro de formación para clientes de nuestras divisiones Building Technologies, Power Tools y Termotechnology.

Además, están creando un Software Hub «con nuestra empresa filial ITK en Barcelona, que está ahora ubicada también en esta misma localización». ITK es una empresa de ingeniería de software, adquirido por Bosch en 2017. En Barcelona contaba inicialmente con 5 ingenieros de software, que ahora ya, a finales de 2018, cuenta ya con 15, y tienen previsto aumentar esta cifra a unos 80 durante el año 2019.

Asimismo, la fábrica de Bosch situada en Madrid ha alcanzado el pasado mes de abril los 1.000 millones de sensores fabricados. La fábrica de Madrid pertenece a la división Automotive Electronics. En 1998, comenzó la producción de sensores de aceleración para los sistemas de airbag. En el año 2001, la planta se hizo cargo también de la producción de los sensores de ultrasonidos, que se han convertido en un elemento fundamental tanto para los sistemas de aparcamiento inteligente, como para el coche automatizado. El punto de partida de la movilidad del futuro empieza con el «smart parking» y, por ello, los vehículos equipan estos sensores cada vez en mayor número.

Servicio automatizado de transporte de pasajeros

San José va a ser la ciudad piloto para los ensayos de conducción alta y completamente automatizada (SAE nivel 4/5) del servicio de transporte de pasajeros anunciado por Bosch y Daimler, cuyo comienzo está previsto para la segunda mitad de 2019. Bosch, Daimler y el ayuntamiento de San José han firmado un memorando de acuerdo para desarrollar y finalizar esta actividad. Utilizando vehículos automatizados Clase S de Mercedes-Benz, Bosch y Daimler pretenden ofrecer este servicio a una comunidad seleccionada de usuarios entre el centro y la zona oeste de San José.

Bosch y Daimler tienen como objetivo mejorar el flujo de tráfico en las ciudades, mejorar la seguridad vial y proporcionar los cimientos para el tráfico del futuro. La tarea de Daimler es incorporar el sistema de propulsión al coche, además de proporcionar los vehículos de desarrollo, las instalaciones de prueba y los vehículos para la flota de pruebas. Bosch es responsable de los componentes especificados durante el trabajo de desarrollo, tales como sensores, actuadores, y unidades de control.