España contará con 100 puntos más de carga rápida, uno cada 150 kilómetros, en los próximos 18 meses

A partir del próximo día 8 de octubre que entran en vigor las normas del nuevo protocolo contra la contaminación en Madrid, «ya solo los vehículos ECO y CERO podrán acceder a la ciudad»

MadridActualizado:

Nissan instalará, en los próximos 18 meses, 100 puntos de carga rápida para vehículos eléctricos en las principales vías de España: una cada 150 kilómetros, que se sumarán a los 117 que ya hay en nuestro país. Todo gracias al plan Movalt y a la colaboración de la empresa española Easycharger. Así lo ha anunciado el consejero y director general de Nissan Iberia, Marco Toro, esta mañana durante el IV Foro Nissan de Movilidad Sostenible.

Una ampliación de la instalación actual, de cara a la estimación explicada por el mismo Toro, de que Bloomberg estima que en el año 2014 un 30% de los vehículos vendidos a nivel mundial serán eléctricos y el 5% híbridos. En España, en concreto, Susana Magro, comisionada del Gobierno de la Comunidad de Madrid para el Cambio Climático y Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, destacó que, a día de hoy, «el cambio en el tráfico de Madrid debe llegar por una renovación del parque ya que solo apenas el 3% es híbrido o eléctrico».

En relación a esto, según un estudio encargado por la propia Nissan a la consultora Transport & Environment, en España, se estipula que el 50% de las ventas de vehículos en 2030serán de coches eléctricos. Aunque Toro ha puntualizado que «para conseguir llegar a estos niveles, España necesita apostar, tanto desde el sector público como desde el privado, por generar incentivos para la compra y mejorar la infraestructura de carga».

En cuanto a esto, Magro ha detallado que, a partir del próximo día 8 de octubre que entran en vigor las normas del nuevo protocolo contra la contaminación en Madrid, «ya solo los vehículos ECO y CERO podrán acceder a la ciudad». No obstante, saldrán las próximas ayudas «a taxis para renovar sus flotas, de 1 millón de euros; otro millón para el cambio de furgonetas (transporte de última milla); dos millones para ciudadanos que quieran cambiar su modelo más contaminantes, y, finalmente, los 1,5 millones destinados para ampliar la tan necesaria infraestructura». «Debemos unir los puntos de recarga con el fomento de los vehículos eléctricos. Uno no funcionará sin la otra», concluyó.

Oportunidad de posicionarse

Por su parte, Mario Armero, vicepresidente Ejecutivo de ANFAC ha puesto de manifiesta la necesidad de no reducir «el futuro de la movilidad en España a una guerra gasolina contra diésel o NOx contra CO2». «Vayamos a una movilidad cero y bajas emisiones, mirando hacia delante. España tiene la oportunidad de posicionarse como fabricante puntero en el nuevo escenario pero necesitamos un fuerte apoyo del Gobierno y las administraciones al desarrollo del vehículo eléctrico, con planes de ayuda a la compra, fiscalidad favorable e infraestructura de recarga. Así, un mercado natural fuerte ayudará a atraer vehículos electrificados a nuestras fábricas, haciéndolas más competitivas de cara al nuevo entorno», añade.