Elimina los malos olores del coche después del verano

El uso de ambientadores no siempre es la mejor solución

MADRID Actualizado: Guardar
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Después de las vacaciones, y tras el uso intenso y diferente al habitual que se le ha dado al coche, conviene realizar una revisión de determinados elementos, lo que va a garantizar su correcto funcionamiento, y que vamos a circular con total seguridad.

Tras su uso intenso durante el verano conviene revisar el vehículo y comprobar que todos sus elementos están en perfecto estado. Cubiertas, aceite, frenos y luces son algunos de los que requieren mayor atención y mantenimiento para volver a circular por ciudad sin problemas.

Pero el uso intenso, viajar con niós y mascotas, haber comido en el interior del coche, y tras haber circulado9 por zonas rurales, montaña y playa, pueden haber dejado un rastro oloroso en el interior del vehículo nada agradable.

El olor interior de un coche nuevo suele ser muy seductor para el olfato del comprador o del nuevo propietario. La fragancia esconde una diversidad de productos químicos, plásticos, adhesivos, cauchos, disolventes y tejidos que, de paso, denotan lo flamante del vehículo.

Sin embargo, ese mismo aroma puede ser dañino, pues muchos de esos compuestos contienen componente orgánicos volátiles o VOC que pueden llegar a ser letales en grandes cantidades; otros son perjudiciales para la salud.

De hecho, y según Jeff Gearhart, director del Ecology Center de Michigan, «se trata de una mezcla química conformada por varias toxinas. Hemos probado y monitorizado los niveles químicos de los vehículos durante años, y también constatado una leve mejoría, pero aún queda mucho por hacer aún. Hay más de 200 compuestos en los vehículos, pero al no estar regulados en muchos países los propietarios desconocen los peligros que afrentan».

Sin necesidad de recuperasr ese olor a coche nuevo, tras el período vacacional sí puede ser recomendable adoptar una serie de medidas para elimilar el olor a tabaco, comida o bebida, y recuperar un aroma fresco que haga más agradable la permanencia en el auto.

Una limpieza a fondo nos servirá para eliminar los principales focos generadores de malos olores. Lo primero que hay que hacer es identificar de dónde proviene el olor. Hay que comprobar si existe algún resto de comida o bebida y retirarlo, ya que de lo contrario, por mucho que ventilemos el coche, el olor no desaparecerá.

Aunque a simple vista no se aprecie nada que esté generando el mal olor, una primera medida es la de aspirar el interior. De esta manera podrás eliminar todos los restos que haya en el coche, desde migas hasta polvo o tierra acumulada, incluso pelos de perro o gato que se hayan incrustado en la tapicería. Si el olor está impregnado en alguno de los elementos lavables del coche, eliminarás el olor con esta técnica. Aunque el amoniaco tiene un olor desagradable en un primer momento, si lo utilizas como producto de limpieza, disuelto en agua, el resultado será sorprendente. No solo desaparecerá el mal olor; además la tapicería, el techo y las alfombrillas recuperarán su aspecto original. Una vez que has limpiado todos los elementos tapizados es importante que se sequen a la perfección mientras se ventila el coche.

Otro truco bastante eficaz para eliminar el olor a comida del coche es espolvorear bicarbonato de sodio. Puedes hacerlo sobre alfombras y sobre los asientos una vez que los hayas aspirado. El bicarbonato de sodio ayuda en estos casos ya que aunque no tiene olor, cuenta con propiedades tanto para neutralizar como para regular el pH de las sustancias. Y esto ayuda a eliminar los malos olores.

Es normal pensar que cuando el coche huele a comida, la mejor opción es utilizar un ambientador. En realidad este tipo de productos solo intentan disfrazar el olor del coche, pero no tienen éxito a largo plazo. El ambientador se podrá usar pero después de haber eliminado la fragancia molesta, una vez que el coche está limpio y desodorizado.