Efecto túnel y pantalla: qué son y cómo evitarlos durante la conducción

Durante los meses más fríos del año, la lluvia, el viento o la nieve suponen una dificultad añadida, una prueba de fuego para coche y conductor ante miles de desplazamientos navideños

MadridActualizado:

Conducir en invierno es un reto. Durante los meses más fríos del año, la lluvia, el viento o la nieve suponen una dificultad añadida, a la que se suman las menores horas de luz debido a la posición de la Tierra respecto al Sol. Una prueba de fuego para coche y conductor, sobre todo con miles de desplazamientos navideños por delante. Por ello, conviene extremar las precauciones, planificar la ruta y una dosis extra de prudencia y sentido común para llegar sin sobresaltos al destino.

Pese a que durante los meses invernales los índices de movilidad son mucho más bajos que en otras estaciones del año, la siniestralidad es elevada. Según datos de la Dirección General de Tráfico (DGT), el 31% de los fallecidos corresponden a siniestros ocurridos durante el invierno, y algo menos, un 30%, a heridos hospitalizados.

Nombres como efecto túnel y pantalla son malas prácticas de los conductores que afectan a la seguridad del propio vehículo como de los demás conductores, que además provocan accidentes y, en múltitud de ocasiones, lesiones graves. En unos casos por falta de atención a la conducción; en otros, por una curiosidad excesiva.

El primero de ellos se llama efecto túnel: lo que significa pérdida de campo de visión lateral. Esta puede ocurrir bien por el aumento de velocidad (campo de visión cinético) y, también, por la ingestión de alcohol (limita las señales, objetos, vehículos, personas o circunstancias que observamos, lo que lleva a que «perdamos» información vital para la seguridad).

Por ejemplo, a una velocidad reducida como 35 km/h, el campo de visión normal de un conductor abarca 104 grados en horizontal y unos 110 grados en vertical, pero a 65 km/h el campo de visión de ha reducido a 70 grados y a 100 km/h., hasta 42 grados. A partir de 130 km/h se pierde nitidez periférica y, con ello, la posibilidad de evaluar correctamente distancias y velocidades, mientras que el ángulo de visión se ha «cerrado» hasta 30 grados, con lo que parece circularse por un túnel, aunque se haga por un espacio abierto.

Efecto túnel
Efecto túnel - DGT

Por otro lado, en los días en los que sopla viento, uno de los momentos más peligrosos para la conducción se produce cuando este llega de repente, por ejemplo, al salir de un túnel o al adelantar a un vehículo voluminoso. Esto es lo que se conoce como efecto pantalla o interrupción temporal del viento.

Al acabar el efecto pantalla, el conductor sentirá cómo su vehículo se desplaza con fuerza de forma lateral al sentir el empujón del viento, pudiendo llegar a ser peligroso si el «empujón» le hace invadir el sentido contrario o salirse de la vía...

Por lo tanto, hay que ser consciente de este efecto para evitarlo. Al salir de túneles o zonas resguardadas, se debe «esperar» ya este «empujón» brusco del viento y girar un poco el volante en el sentido contrario; igualmente hay que tenerlo en cuenta al adelantar a vehículos de grandes dimensiones para, al terminar la maniobra, estar preparados y, girando levemente la dirección en el sentido desde el que sopla el viento, paliar el empuje del viento.

Efecto pantalla
Efecto pantalla - DGT