Desmontando mitos: ni el eléctrico es siempre «ecológico» ni los diésel son tan contaminantes

Las mejoras técnicas han logrado una notable reducción de las emisiones de los motores diésel y gasolina

MadridActualizado:

Es una opinión común a pie de calle, y lo demuestra cualquier encuesta: el coche eléctrico es el futuro. Una muestra: según un estudio elaborado el año pasado por la empresa de renting Alphabet, el vehículo eléctrico entusiasma al 82% de los conductores españoles, que lo consideran la opción más sostenible de movilidad urbana. También es clara la apuesta de muchas administraciones locales por este tipo de vehículos, en detrimento de los coches de combustión.

Sin embargo, los datos de matriculaciones certifican que, a la hora de comprar un vehículo, los conductores desconfían de la movilidad eléctrica. Según Anfac, en 2016 los vehículos eléctricos e híbridos apenas supusieron el 2,6% del total de las matriculaciones. La gran mayoría, además, correspondió a los segundos, ya que se adquirieron 35.765 híbridos frente a menos de 5.000 eléctricos. No obstante, pese la escasa penetración de esta tecnología que los ciudadanos consideran más limpia y sostenible que los motores de combustión, los datos afirman que las emisiones contaminantes del transporte por carretera se han reducido drásticamente durante los últimos años ¿Qué está suciendiendo?

«Se está produciendo una confusión creciente entre tecnologías, entre las ideas preconcebidas y la realidad», cree Chema Terol, presidente de Mazda España. Terol lamenta que, pese a que los fabricantes han hecho sus deberes para reducir las emisiones contaminantes de sus motores, se haya extendido al mismo tiempo la creencia de que los híbridos y eléctricos son más limpios porque «no contaminan».

Según el Ayuntamiento de Madrid, entre 2007 y 2013, un período sin apenas vehículos eléctricos en las calles de la capital, las emisiones de C02 se redujeron un 20%, mientras que las de óxido de nitrógeno o NOx, el principal contaminante que emiten los diésel, cayeron un 30%. «El transporte por carretera no solo no es lo que más contamina -según el Ayuntamiento supone un 20% del total de las emisiones, frente al 52,8% de las calefacciones- sino también lo que más está contribuyendo a la reducción de la polución».

Según un estudio de la Asociación Española de Operadores de Productos Petrolíferos, las emisiones de NOx de los motores diésel se han reducido en un 90% en los últimos 20 años. Otro estudio, este de Anfac, revela que 100 vehículos actuales contaminan menos que uno de los años 70, y responsabiliza al 20% más antiguo del parque del 80% de la contaminación generada, lo que pone de manifiesto que resulta un error meter en el mismo saco un propulsor actual, bajo la normativa europea de emisiones Euro6, con uno de épocas anteriores.

Resultados del test de consumo y emisiones elaborado por el Insia
Resultados del test de consumo y emisiones elaborado por el Insia

Consumo y emisiones

Paralelamente, los datos también ponen en cuestión que un híbrido polucione menos que un diésel. «El diésel resulta imbatible si nos fijamos en el ciclo de CO2 completo que va desde la producción al funcionamiento. Y es claramente mejor que la movilidad puramente eléctrica con el mix energético actual», aseguraba hace unos meses Thomas Koch, del Instituto Tecnológico de Karlsruhe.

Los expertos critican que se asocie vehículo eléctrico a contaminación cero

«Hasta la última gota»

Los expertos también critican que se asocie vehículo eléctrico a contaminación cero. Generar energía, salvo que sea mediante fuentes renovables, tiene un coste en términos de polución, aunque no se emitan contaminantes al impulsar el vehículo. «En Europa y EE.UU., la media de CO2 de un coche eléctrico es casi igual en términos de generación de electricidad, que un diésel», cree Nick Molden, CEO de Emissions Analytics y Equa Index. Esto se debe a la utilización de centrales de carbón, petróleo y gas en el mix energético.

En España, las centrales de carbón que generan electricidad emitieron 41 millones de toneladas de CO2 a la atmósfera en 2014, el equivalente a 22 millones de coches. Por ello, algunos fabricantes piden continuar mejorando los motores de combustión antes de apostar decididamente por los vehículos eléctricos, a la espera de que crezca la cantidad de fuentes de energía renovable. En este sentido, Mazda recuerda que su apuesta por continuar refinando los motores de combustión le ha permitido erigirse por cuarto año consecutivo como la marca más eficiente de Estados Unidos, según la autoridad medioambiental EPA. Una estrategia que también le permitirá continuar reduciendo sus emisiones «Well-to-Wheels» -en toda la cadena, desde la extracción del combustible hasta su uso final en el vehículo-, ya que la marca de Hiroshima prevé recortarlas un 50% para 2030 y un 90% en 2050. Lo hará introduciendo, poco a poco, sistemas de asistencia eléctrica pero, eso sí, como apoyo de los motores tradicionales, sin renunciar a exprimir «hasta la última gota» de los de combustión.