Así se derrite el hielo y la nieve cuando echamos sal en la carretera

El hielo se forma cuando el agua alcanza 0 °C, pero el agua con 10% de sal se congela solo a -6 °C

MADRID Actualizado: Guardar
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Las bajas temperaturas y las precipitaciones hacen que gran parte de la red viaria española esté cubierta de nieve o hielo. Además de la actuación directa de las máquinas quitanieves retirándola del asfalto, en estas circunstancias se recurre a esparcir sal para conseguir que se derrita y reduciendo así el riesgo.

La sal derrite tanto la nieve como el hielo porque cuando disolvemos una sustancia en agua su punto de fusión de esta desciende. Esto quiere decir que si el agua se congela a 0ºC, a presión atmosférica normal, disolviendo en ella una sustancia como la sal, obtenemos lo que se denomina una disolución (un sólido disuelto en un disolvente). Esta disolución de agua y sal posee un punto de congelación menor que esos 0ºC, dependiendo de la cantidad de sal que haya disuelta por litro de agua, pero que en condiciones ideales puede llegar a descender hasta los -21ºC.

Para fundir la nieve o el hielo existente sobre el asfalto tenemos que aplicar calor. En este caso, la propia sal, al estar más caliente, hace que al ponerse en contacto con la nieve esta se funda y se convierta endisolvente, echando sal para que se forme una disolución agua-sal, que no se convertirá en hielo hasta temperaturas muy por debajo de los 0ºC, y consiguiendo que, aunque las temperaturas sean de varios grados por debajo de cero, tengamos agua sobre la carretera agua

El hielo se forma cuando el agua alcanza 0 °C, pero el agua con 10% de sal se congela solo a -6 °C. A medida que aumentamos la cantidad de sal, más frío es necesario para que se forme hielo.

Al echar sal en las carreteras con nieve, baja el punto de congelación, haciendo que se derrita y dejando el paso libre para el transporte. Si la temperatura del ambiente se encuentra por debajo de los -8 °C, es posible que no se derrita. La sal no podrá mezclarse con el hielo que está demasiado sólido, debido a que hace falta un mínimo de agua por encima para que comience el proceso de descongelación.